Embajador de Siria ante la ONU: los británicos están detrás del plan de guerra, y empujan a EUA a que se embarquen en “guerras fallidas”

14 de abril de 2018

13 de abril del 2018 — En una declaración a la prensa que fue emitida el jueves 12 en Nueva York, y de la que informó la Agencia de Noticias Árabe Siria (SANA), el embajador de Siria ante las Naciones Unidas, el doctor Bashar al-Jaafari, señaló que Gran Bretaña es la potencia que impulsa la guerra en contra de Siria y en el Oriente Medio, y que además, históricamente los británicos han sido quienes han empujado a Estados Unidos a embarcarse en “aventuras de guerras fallidas”.

Subrayó que Gran Bretaña es parte del problema, no es parte de la solución. “De manera que no le prestamos atención a lo que pueda decir el gobierno británico, porque ya sabemos que Gran Bretaña está impulsando una escalada de lo complejo de la situación internacional, y operan en contra de la paz y la estabilidad en el mundo”.

El doctor Al-Jaafari emitió esta declaración en el contexto de informar que acaban de llegar a Siria los primeros miembros de la misión indagatoria de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), y que el gobierno sirio hará todo lo posible para facilitarle a dicha misión el acceso a cualquier lugar al que quiera ir en Duma, cuando sea que eso se requiera, “para verificar si se utilizaron o no sustancias químicas” el 7 de abril.

Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia reiteró su respaldo a la misión de la OPAQ, informó Reuters, y declaró de nuevo que el personal militar ruso estará a la orden para garantizar la seguridad a los especialistas de la misión indagatoria. Asimismo, Vasily Nebenzia, embajador de Rusia ante la ONU, declaró hoy que Rusia trabajará con Siria para garantizar la seguridad a la misión de la OPAQ.

RT y Reuters informaron que la misión indagatoria comenzará su labor el sábado 14 de abril. El Dr. Al-Jaafari advirtió de modo inequívoco que cualquier retraso o confusión relacionado a la visita de la OPAQ, será resultado de la presión política de parte de Estados Unidos, del Reino Unido, de Francia y de sus aliados para “obstruir” la visita de los expertos.