Confrontación en el Consejo de Seguridad de la ONU en torno a la violación de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido a la Carta de la ONU y al derecho internacional

16 de abril de 2018

16 de abril de 2018 — Rusia y China rechazaron tajantemente el ataque militar unilateral contra Siria por parte de los otros tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, y lo denunciaron como una violación a la Carta de la ONU y del derecho internacional, durante la reunión de emergencia que se realizó el sábado 14 convocada por Rusia. El trío de embajadores representantes de Estados Unidos, el Reino Unido y Francia respondieron con arrogancia y burlas a la declaración de Rusia y China.

Rusia presentó una breve resolución donde se condenaba “la agresión contra la República Árabe Siria por parte de Estados Unidos y sus aliados, lo cual viola el derecho internacional y la Carta de la ONU”, y se exigía un alto a todas esas agresiones “de inmediato y sin ninguna demora”, y que no se repitan. El embajador de Rusia ante la ONU, Vassily Nebenzia, calificó el ataque militar como un acto de “gamberrismo en el ámbito internacional”, y no un gamberrismo menor tampoco, ya que se trata de potencias nucleares. Las máscaras, o más bien los Cascos Blancos, dijo el embajador, se han caído ya. Ahora ellos culpna a Rusia. Londres, París y Washington están convirtiendo la diplomacia internacional en “la diplomacia del absurdo”, creando mitos y luego obligando a la gente a que los acepte.

Destruyeron el Centro de Investigación de Barzeh en Damasco, señaló el embajador Nebenzia, el cual los inspectores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) han encontrado, dos veces en el último año, que no tenía armas químicas. Esta era una instalación científica utilizada para desarrollar la economía. ¿Le quieren negar a Siria que tenga una economía? ¿Quieren que la economía de Siria regrese a la Edad de Piedra? ¿Para acabar de destruir lo que sus sanciones no han destruido todavía?, cuestionó el embajador ruso.

China, junto con Bolivia, votaron a favor de la resolución rusa. El embajador chino, Ma Zhaoxu, reiteró antes y después de la votación, que China se opone siempre al empleo de la fuerza militar y exige respeto a la soberanía de los Estados; cualquier acción unilateral es una violación al derecho internacional.

Nikki Haley, Karen Pierce y Francois Delattre, los representantes de Estados Unidos, del Reino Unido y de Francia, respectivamente, trataron a Rusia como un enemigo por defender el cual, dijeron sin enfado, “todos saben” que realiza ataques con armas químicas a cada rato. En sus letanías, Haley repitió la desacreditada imputación de que Rusia llevó a cabo el envenenamiento de Skripal, y dijo que había hablado con el Presidente Trump esa mañana, y que él le había dicho que si siria utiliza armas químicas otra vez, Estados Unidos está “listo para la carga”. Cuando nuestro Presidente traza una línea roja, fanfarroneó, la mantiene.

La representante de la reina, Pierce, justificó su acción sobre la base de un supuesto derecho internacional a las intervenciones humanitarias (la infame doctrina de la “Responsabilidad de proteger”). Rusia nunca ha aceptado esa doctrina, le respondió el embajador Nebenzia; el Reino Unido no solo viola el derecho internacional, sino que pretende reescribirlo. Delattre de Francia completó el espectáculo de sus socias con el anuncio de que el trío presentaría un programa para terminar con la crisis de Siria, comenzando con el cese al fuego inmediato, un cese al fuego generalizado, o sea, el enésimo intento de proteger a los terroristas que el gobierno de Assad y Rusia están combatiendo en Siria.

El debate tuvo como marco también las diversas advertencias que hicieron otros embajadores al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, el día anterior, en el sentido de que “ha regresado la Guerra Fría pero con creces, y con una diferencia. Los mecanismos y las salvaguardas para manejar los riesgos de una escalada que existían en el pasado, parece que ya no están presentes”. El embajador de Kazajstán, Kairat Umarov, advirtió que debido a esta nueva “Guerra Fría”, el mundo está en peligro, y enfrenta la amenaza de una guerra fatal a escala global.