McCabe dice que el Departamento de Justicia de Obama le dijo abandonara la investigación a Hillary

26 de abril de 2018

26 de abril de 2018 — En un intento por salvar su pellejo, o al menos llevarse a otros por delante si cae, el ex subdirector del FBI, Andrew McCabe, le dijo al inspector general del Departamento de Justicia (DOJ), Michael Horowitz, que en agosto de 2016, recibió una llamada telefónica de un funcionario del DOJ, “muy enojado”, que le dijo que abandonara la investigación de la Fundación Clinton, implicando que eso no era bueno para la campaña presidencial de Hillary Clinton.

El funcionario del DOJ que le llamó fue Matthew Axelrod, que fungía entonces como subprocurador general asociado principal, y que ahora es socio de un bufete británico de abogados, Linklaters. Su nombre no aparece en el informe del inspector general del DOJ, pero se lo filtraron al diario The Wall Street Journal los agentes del FBI, Lisa Page y Peter Strzok, con la autorización de McCabe. Varios ex funcionarios del DOJ le dijeron al The Washington Times que Axelrod no hubiera hecho una llamada como esa sin la aprobación de su supervisora de entonces, la subprocurador general Sally Yates, algo que constituye el delito de obstrucción de justicia.

Como el buen muchacho que dice ser, McCabe alega que se resistió a las presiones de Axelrod, pero subordinados en el FBI dicen lo contrario, que el mismo McCabe les ordenó “desistir” del caso, según el informe del Wall Street Journal.

La periodista investigadora Sara Carter escribió en su blog el miércoles 25, que varios ex funcionarios del FBI dicen que aparte de las disputas internas en torno a la investigación a la Fundación Clinton, hubo una segunda orden de “desistir” proveniente de McCabe con relación a la investigación del caso del servidor privado de los correos electrónicos de Hillary utilizado para asuntos del gobierno. Esto sucedió después de que el diario The New York Times había informado sobre el asunto en marzo del 2015, pero antes de que el DOJ solicitara una investigación oficial en julio del mismo año. McCabe, que para el momento estaba fuera del país, envió varios email a los agentes del FBI en la Oficina de Campo de Washington, para ordenarles que abandonaran el caso, lo cual también constituye el delito de obstrucción de justicia.

Carter señala que si el inspector general consigue una confirmación de esta segunda orden de “abandonar” el caso, los problemas judiciales de McCabe se van a multiplicar. El inspector general emitirá en mayo un segundo informe, esta vez sobre el caso de la investigación que hizo el FBI sobre los email de Hillary.

Mientras tanto, los rufianes del FBI y del DOJ andan peleando entre sí, cada vez con mayor desesperación. Aparte de la inminente batalla judicial entre McCabe y el ex director del FBI, James Comey, el hecho es que los cómplices de McCabe, los agentes Strzok y Page son todavía empleados del FBI, y como tal están a la disposición de Horowitz y su equipo para ser interrogados. Quizás ya hayan hablado con los investigadores. El jefe de Strzok, Bill Priestap, está ya cooperando como testigo, y trascendió que es toda una “mina de oro de información”, según un artículo en Real Clear Politics.