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Un gran día en la historia; el inicio de un siglo asiático: Corea, China, India

28 de abril de 2018

28 de abril de 2018 — La fecha del 27 de abril de 2018 se recordará como un gran momento de la historia. India y China iniciaron una nueva era de paz y de cooperación, y Corea inició un proceso para terminar con los 65 años de “no paz” desde que terminó la Guerra de Corea. La cumbre del Presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, en Panmunjeom resultó en una amistosa y alegre conversación y concluyó con una “Declaración por la paz, la prosperidad y la unificación de la Península Coreana”, lo cual supera casi todas las expectativas.

La declaración plantea desde el principio: “En este período trascendental de transformaciones históricas en la Península Coreana, recogiendo las aspiraciones imperecederas del pueblo coreano por la paz, la prosperidad y la unificación, el Presidente de la República de Corea, Moon Jae-in, y el presidente de la Comisión de Asuntos del Estado de la República Democrática Popular de Corea, Kim Jong Un, sostuvieron una cumbre intercoreana en la Casa de la Paz de Panmunjeom el 27 de abril de 2018”. Luego declara de manera inequívoca: “No habrá más guerra en la Península Coreana y comienza así una nueva era de paz”.

El documento tiene tres secciones. La primera sección plantea el reencuentro del pueblo de Corea para “adelantar el futuro de prosperidad compartida y de la unificación dirigida por los coreanos [énfasis añadido] mediante la facilitación de un avance completo e innovador en las relaciones entre los coreanos”. Esto significa: “la determinación del destino de la nación coreana en base a su propio acuerdo”, y llevando a cabo negociaciones de alto nivel en todos los campos; el establecimiento de una “oficina de enlace conjunta con representantes residentes de ambos lados en la región Gaeseong [Kaesong] para facilitar consultas entre las autoridades así como los intercambios y la cooperación entre los pueblos”, y aunque no se dijo anda sobre la reapertura del parque industrial de Kaesong, se implica que eso está contemplado; “realizar varios eventos conjuntos en las fechas que tienen significado especial para Corea del Sur y Corea del Norte”; reunificación de las familias divididas; y más importante, “fomentar el crecimiento económico equilibrado y la prosperidad compartida de la nación. Como primer paso, las dos partes acordaron la adopción de medidas prácticas conducentes a la conexión y modernización de los ferrocarriles y carreteras en el corredor de transporte oriental [desde el Sur hasta el puerto Rason, en donde Rusia ha construido ya una conexión ferroviaria hacia Vladivostok] así como entre Seúl y Sinuiju” (a lo largo de la costa occidental hacia la frontera china en Dandong).

Estas conexiones ferroviarias completarán finalmente el puente terrestre euroasiático “desde Pusan hasta Rotterdam” como lo propuso Lyndon LaRouche en la década de 1990.

La segunda sección plantea “la eliminación del peligro de guerra en la Península Coreana”. Propone “un cese total de todos los actos de hostilidad”; la transformación de la Zona Desmilitarizada en una “zona de paz”; convertir la muy disputada región fronteriza en el Mar Amarillo en una “zona marítima de paz para evitar choques militares accidentales y para garantizar la seguridad de las actividades de pesca”; realizar reuniones frecuentes de oficiales militares y ministros de defensa, para comenzar en mayo.

La tercera sección plantea el establecimiento de un “régimen de paz sólida y permanente”. Dado que la Guerra de Corea fue una “acción policial” declarada por la ONU (nunca se declaró la guerra) se podría establecer ese “régimen de paz” de tal modo que no se necesitaría la aprobación como tratado en el Congreso. Se podrían llevar a cabo de inmediato pláticas de desarme, para reducir las enormes fuerzas militares en ambos lados; y avanzar hacia la “meta común” de “la desnuclearización total, una Península Coreana sin armas nucleares”.

Asimismo, acordaron “procurar activamente llevar a cabo reuniones trilaterales entre las dos Coreas y Estados Unidos, o reuniones cuadrilaterales con las dos Coreas, Estados Unidos y China, con la perspectiva de declarar el fin de la guerra y establecer un régimen de paz permanente”

Los dos dirigentes acordaron mantenerse en contacto y que el Presidente Moon visitará Pyongyang en el otoño. (Se puede leer la versión en inglés del acuerdo en http://english.yonhapnews.co.kr/news/2018/04/27/0200000000AEN20180427013900315.html).

El Presidente Trump tuiteó el mismo viernes 27: “Luego de un año furioso de lanzamiento de misiles y pruebas nucleares, se está llevando a cabo ahora una reunión histórica entre Corea del Norte y del Sur. Están sucediendo cosas buenas, pero ¡solo el tiempo dirá!. ¡FIN DE LA GUERRA COREANA! Estados Unidos y todo su GRAN pueblo debe estar orgulloso de lo que está sucediendo ahora en Corea!”

Este es un día para celebrar realmente, y de esperanza, de que la unión de todas las naciones de Asia en torno al desarrollo mutuo, el rechazo a la división entre “bloques” subordinados al “Oriente” o al “Occidente”, da esperanza para el nuevo paradigma que han procurado Lyndon LaRouche y su movimiento por medio siglo. Es responsabilidad nuestra crear el “movimiento de masas para el desarrollo” que se necesita para que se integre el Presidente Trump plenamente a este nuevo paradigma y para enterrar al imperio británico.