Huelga de camioneros paraliza a Brasil; Argentina observa de cerca

31 de may de 2018

30 de mayo de 2018 — Una huelga de camioneros de nueve días, que paralizó la economía del país, concluyó oficialmente el 28 de mayo cuando el odiado Presidente Michel Temer cedió a las demandas de los camioneros, de bajar el precio del combustible diesel y bajar los impuestos, pero no antes de prometer que va a seguir adelante con sus programas económicos neoliberales, que han arrasado a Brasil.

La huelga, que afectó el transporte en 16 estados e involucró a un millón de camioneros, se sintió también en la vecina Argentina, en donde el Presidente Mauricio Macri ha impuesto las mismas medidas de austeridad draconianas como las que impuso Temer y ha provocado la misma furia popular. Varias fábricas de ensamblaje de partes automotrices se vieron forzadas a cesar operaciones, al no poder importar partes automotrices de Brasil y algunos dirigentes laborales, de manera destacada el líder de los transportistas, Pablo Moyano, propuso que su sindicato emulara a sus homólogos brasileños.

El impacto económico de la huelga fue enorme, dado que el 60% del transporte interno de bienes en Brasil se hace mediante camiones. La huelga de nueve días paró el transporte de alimentos, combustible y otros bienes esenciales para escuelas, hospitales, gasolineras, aeropuertos, tiendas de comestibles, etc., interrumpiendo totalmente la vida diaria. Es más, el 28 de mayo, las acciones de la compañía estatal Petrobras, propiedad del estado (cuyos trabajadores lo culpan de mantener elevados los precios del combustible) se desplomaron en un 14% en el mercado de valores de Sao Paulo, el cual a su vez se contrajo en un 4.9%, según Infobae de Argentina.

Las concesiones de Temer no van a resolver ningún problema, dado que la huelga no fue más que la punta del iceberg de una furia más generalizada entre la población, debido a lo que está haciendo un Presidente no electo (Temer) con los niveles de vida de la población. Las encuestas muestran que a pesar de las dificultades causadas por la huelga, el 87% de la población la respaldó y en varias ciudades los pitazos de los carros y los carteles con “Vete Temer” eran algo común. En algunos estados, los camioneros se negaron incluso a aceptar el acuerdo de Temer con las dos federaciones de camioneros más grandes, y dijeron que ellos iban a continuar con la huelga. Hoy la Federación Única de Petroleros empezó una huelga de 72 horas, en la que exigen la salida del presidente de Pebrobras, una reducción en el precio de la gasolina y diesel, ponerle fin a la importación de derivados del petróleo y en contra del desmantelamiento de Petrobras, “la cual es estratégica para la nación” dijeron dirigentes petroleros.