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Esta transformación histórica pide a gritos las ideas de LaRouche

12 de junio de 2018
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El Presidente Donald J. Trump conversa con sus colegas dirigentes del G-7, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, y la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, durante el Almuerzo de Trabajo del G7 en Canadá.

12 de junio de 2018 — Por razones de claridad estratégica, aunque también para disfrutarlo, miremos al mundo, por el momento, a través de los ojos del imperio británico. En la última semana ocurrieron los siguientes acontecimientos, que indican que la peor pesadilla del imperio británico está cobrando forma.

1) El Presidente Trump —sintiéndose confiado porque la operación de Mueller se hunde rápidamente y se convierte en vez de eso en un “Espiagate”, donde están quedando al descubierto muchos los agentes británicos clave y van camino a la cárcel— anunció que se reunirá con el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, posiblemente en Viena.

2) El Presidente Trump pateó el tablero de ajedrez del G-7 y dijo que quiere que Putin regrese a las reuniones porque, “estamos buscando la paz en el mundo. No estamos para jugar juegos”.

3) El nuevo Primer Ministro de Italia, Giuseppe Conte, secundó el llamado de Trump a que Rusia regrese a ser parte del G-8. Trump anunció que se va a reunir con Conte pronto en la Casa Blanca.

4) Conte sobrevivió al intento de golpe de Estado del imperio británico en Italia y tomó posesión hablando de la separación bancaria, es decir la Glass-Steagall. Lo último que quiere el imperio británico es que Conte hable sobre esto con Trump.

5) El Presidente de China, Xi Jinping, organizó toda la cumbre de la Organización de Cooperación de Shangai (SCO) en torno a las ideas universales de Confucio, para crear “un mundo que disfrute de la paz perdurable, seguridad universal y prosperidad común”.

6) Las tensiones entre India y China están disminuyendo con el avance de sus pláticas sobre el desarrollo económico conjunto e intereses de seguridad, a pesar de los muchos esfuerzos británicos por ahondar las diferencias entre ellos. Incluso, India y Pakistán van a participar en ejercicios militares conjuntos por primera vez en la historia, bajo los auspicios de la SCO.

Visto esto a través de los ojos del imperio británico, esto en verdad es su peor pesadilla. Rápidamente cobra más forma el acuerdo de las Cuatro Potencias entre China, Rusia, India y Estados Unidos, que Lyndon LaRouche ha planteado desde tiempo atrás por ser la alianza estratégica necesaria para acabar con el imperio británico de una vez por todas,

Helga Zepp-LaRouche, en su discurso de apertura de la conferencia internacional del Instituto Schiller en la ciudad de Nueva York el 9 de junio, resaltó el significado del momento actual de transformación histórica:

“En verdad estoy muy optimista sobre la situación. Creo que existe la posibilidad absoluta de que veamos, en un plazo muy cercano, el surgimiento de un paradigma de la civilización completamente nuevo. Porque ya ahora la mayoría de las naciones se están congregando en torno a la idea de que existe una sola humanidad, que es de un orden superior al de los intereses nacionales e incluso las confrontaciones geopolíticas. Nunca antes habían estado más claras que ahora la contradicción y lo transparente de la lucha entre el Nuevo Paradigma y el viejo paradigma ...

“Hay ahora un nuevo modelo de cooperación donde todos ganen, de actuar en el interés del otro, de respetar la soberanía de los otros países, de no interferencia, de respeto a los diferentes sistemas sociales del otro país, y de la idea de que estamos unidos en un propósito superior de una sola humanidad. Ahora ese programa, que es el resultado del programa de la Nueva Ruta de la Seda de China, que lleva ya sobre la mesa cinco años, ha desarrollado la dinámica más increíble en la historia. Es el proyecto de desarrollo de infraestructura más grande en la historia y ya ha quedado claro que esto definirá las nuevas reglas en el mundo...

“En realidad esta perspectiva es de mi esposo, Lyndon LaRouche, quien ya en el 2007 había exigido que los tres países, Rusia, China e India, trabajaran juntas absolutamente para contrarrestar la influencia nociva del imperio británico como existía en ese entonces. En el 2009, en el Foro Rodas para el Diálogo de Civilizaciones, planteó que la única forma en que el mundo iba a poder salir de sus condiciones actuales sería mediante un acuerdo entre las cuatro potencias entre Estados Unidos, Rusia, China e India...

“La Nueva Ruta de la Seda tiene que construirse sobre los conceptos ontológicos, epistemológicos y metafísicos más fundamentales de todas las tradiciones. Para China, esto significa el principio de Confucio de auto-perfección y de aprender durante toda la vida, del ennoblecimiento del carácter, de la armonía en medio de las diferencias. Para India, esto significa el concepto védico de que el orden cósmico tiene que proporcionar las reglas de la vida política en la Tierra...

“La civilización europea, de la cual forma parte América, tiene mucho que contribuir en términos de sus propias tradiciones humanistas. Uno de los conceptos más importantes es la nueva forma de pensar que introdujo Nicolás de Cusa en el siglo 15, la coincidentia oppositorum, la coincidencia de los opuestos, lo que significa que la creatividad humana y la mente humana es capaz de crear un orden superior en donde se desvanecen todas las diferencias...

“Pero un momento de una transformación histórica como esta, es también el mejor momento en donde cuentan las ideas.

“Y solo puedo decir que las ideas de mi esposo Lyndon LaRouche, quien ha venido trabajando en este tipo de conceptos de un nuevo orden económico justo durante más de medio siglo, y probablemente durante más de 75 años, o incluso más que eso; pero que ahora están influyendo... Los muchos, muchos conceptos científicos que él revivió, en términos de los 2,500 años de civilización europea: muchas de estas cosas ahora se están volviendo realidad, porque tenemos algunos países poderosos que en realidad se han dado cuenta y están trabajando en esta dirección.

“Así que, el poder de las ideas es absolutamente fundamental, y somos muy afortunados de que, aunque no minimizo los peligros, que todavía existen, ni se ha eliminado con mucho el peligro potencial de una gran guerra tampoco; pero yo quiero que la gente tenga ese sentido optimista de que podríamos experimentar, no solo en nuestra vida, sino en un futuro muy cercano, un mundo completamente diferente, solo si nos activamos y peleamos por ello”.