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Declaración política de LaRouchePAC: ¿Abuso infantil, hipócritas? ¡Que perverso disparate genocida!

22 de junio de 2018
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Los demócratas que se sienten muy "serios" sobre la inmigración, formaron una barrera humana en la Avenida Pensylvania de Washington, DC, el miércoles 13 de junio, a unas cuadras de los cuarteles del FBI. (Foto: twitter.com/ella_nilsen).

19 de junio de 2018 — No es accidental que la foto trastocada del Presidente Trump arrancando cruelmente de sus madres a niños que lloran, se haya convertido en el tema político predominante de los medios de comunicación, el mismo día en que el golpe de Estado contra el Presidente Trump recibe un enorme y significativo porrazo con el testimonio que dio ante el Congreso el Inspector General del Departamento de Justicia. De hecho, para insistir en el tema, los demócratas interrumpieron esa audiencia con gritos sobre campos de internamiento y otras faramallas políticas.

El conflicto en nuestra frontera sur es difícilmente un problema nuevo. Desde el 2016, 110,000 niños y 200,000 familias centroamericanas han entrado a Estados Unidos de forma ilegal. El Presidente Obama empleó medidas enérgicas para detener esto, pero su evidente “crueldad” escapó a la atención de la prensa. Pregúntenle a los enloquecidos demócratas qué han hecho ellos con respecto a las genocidas condiciones de Guatemala, El Salvador, y Honduras, países que han sido convertidos en Estado fallidos del narcotráfico regidos por las bandas violentas, en una réplica homicida del feudalismo y las marchas de la muerte que caracterizaban a la Edad Media. Estos son los mismos demócratas que han respaldado apasionadamente la drogadicción de los ciudadanos de Estados Unidos. Estos son los mismos demócratas que no tienen ningún plan para el crecimiento económico que realmente resolvería el problema, pero al contrario desatan el juego fraudulento de las “identidades políticas” en el que colocan a las personas de color en contra de las “recalcitrantes” personas blancas, en una guerra de todos contra todos. En condiciones de turbulencia económica, estas son las personas que prenden la mecha para nuevos genocidios. En Europa, miles están arriesgando sus vidas para alejarse de la certeza de una guerra y de la muerte en el norte de África, mientras una Unión Europea (UE) corrupta, moralmente intimidatoria, y de hecho racista le cargan a las economías italiana y griega ya de por sí postradas, el peso de sostenerlos.

En agosto de 1971, la City de Londres logró destruir el sistema monetarios de reservas en oro, y reestructuró la economía mundial en un casino, que opera para su único beneficio. Se estableció una nueva clase de élites de gerentes profesionales para mantener un régimen de cero crecimiento de la población en todo el mundo, en la que los ricos se hacen más ricos y todos los demás son arrastrados a la servidumbre de una forma u otra. Se abandonó la perspectiva fundamental del verdadero humanismo, de un desarrollo económico del mundo que creara empleos productivos en Estados Unidos y en otras naciones avanzadas, con investigación fundamental y desarrollo tecnológico y fomento de los descubrimientos científicos que se requieren para que haya un crecimiento económico sostenido. Se estableció en su lugar una estructura social en la que los países en desarrollo fueron puestos en un estado permanente de caos y guerras, y las clases de personas consideradas con derecho a la riqueza en el sector avanzado se redujo a entre un 1 y 2% de la población. Una gran parte de este plan era poner a competir por los empleos cada vez más escasos y con un valor de la mano de obra cada vez menor, a nivel mundial. Los inmigrantes que escapaban de la muerte y el sufrimiento de los países a los que el FMI y el Banco Mundial condenaron a la falta de desarrollo verdadero, fueron obligados a emprender viajes en los que ponían su vida en riesgo hacia el sector avanzado, en donde trabajan por muy bajos salarios, con lo cual se reducen más todavía los salarios en los países que los acogen. Se generó un resentimiento inevitable y absolutamente predecible de parte de lo que fue la clase media y la clase obrera en los países anfitriones en la medida en que descendían a una economía chambona y la pobreza. Entre los nuevos que llegaron habían asesinos mafiosos, como el MS-13, que trajo a su nueva “casa” su propia marca de crímenes feroces y violaciones, pandillas que a su vez habían nacido en California durante la época de la expansión de los mercados del narcotráfico, y fueron luego enviadas a Centroamérica. Todo el falso y completamente innecesario tema de la “inmigración”, con todas sus connotaciones racistas y devastadoras, fue creado y sigue sonando al ritmo que los jefes de los títeres lo tocan.

Lyndon LaRouche pronosticó que sucedería el agosto de 1971, cuando ninguna otra persona lo vio venir. El se ha pasado la mayor parte de su vida batallando contra las consecuencias de esto y peleando por la creación de un nuevo sistema. (https://larouchepac.com/new-economic-order) Ahora, hay un nuevo espíritu que corre libre por el mundo como resultado de la iniciativa que China ha asumido para llevar el desarrollo al mundo entero, una iniciativa que refleja las ideas de LaRouche para la construcción de grandes proyectos de infraestructura a gran escala y de construcción de ciudades para llevar a la humanidad a una condición de vida digna del carácter humano. Este espíritu, y la audaz determinación de Donald Trump, son la causa de la posibilidad de evitar una posible guerra nuclear con Corea del Norte. La esposa de LaRouche’s wife, Helga Zepp LaRouche, señaló en una declaración reciente que es este espíritu donde reside la solución a las crisis de inmigración y de refugiados. China, Rusia, Estados Unidos e India, deben juntos ahora iniciar un acuerdo entre estas cuatro potencias para llevar a cabo proyectos conjuntos para desarrollar África, Centroamérica, y las demás regiones subdesarrolladas del mundo. En Centroamérica, esto significa también un esfuerzo absoluto para eliminar al narcotráfico y a sus patrocinadores en la banca internacional, al mismo tiempo que se lleva a millones de personas hacia una economía moderna para salir de la pobreza y de la certidumbre de la muerte prematura.

En Estados Unidos, LaRouchePAC, el comité de acción política de Lyndon LaRouche, ha emprendido una campaña para “robarle las bases” a todo candidato al Congreso y al Senado en las elecciones del 2018. Buscamos a los líderes de base que firmen un compromiso para acabar con el intento de golpe contra Donald Trump y para implementar las Cuatro Leyes para la Recuperación Económica de Lyndon LaRouche: La separación bancaria de la Ley Glass-Steagall; un sistema crediticio para financiar la infraestructura esencial y los avances tecnológicos; dirigir el crédito de ese sistema únicamente hacia proyectos que eleven los niveles de vida y la productividad de la población; y un programa de urgencia para desarrollar la tecnología de fusión nuclear, una fuente de energía transformadora. La política exterior de Estados Unidos se debe centrar en la unión con China y otros socios dispuestos a desarrollar las economías deliberadamente fallidas del otrora “tercer mundo” devastado por las guerras. Estamos construyendo un movimiento de masas que solo respaldará a los candidatos en base a este programa. La oportunidad que tenemos frente a nosotros es enorme. Todas las personas que nos encontramos desean acabar con el viejo sistema decrépito, sin importar que tanto gruñen sus dirigentes. La cuestión es, ¿qué tiempo de futuro debemos construir? Te pedimos que te nos unas en este gran proyecto.

Únete y participar en la Campaña de LaRouchePAC para asegurar el futuro ya.