La histeria en la OTAN se convierte en pánico

6 de julio de 2018

5 de julio de 2018 -– Mientras que los preparativos para la cumbre Putin-Trump siguen adelante a todo vapor, la histeria de los partidarios de la OTAN está volviéndose pánico total por lo que pudiera hacer el Presidente Donald Trump en la próxima cumbre de la OTAN y en la cumbre con el Presidente Vladimir Putin, de Rusia, el 16 de julio. Esto es especialmente palpable en Bruselas, en donde se reunieron los dirigentes de la Unión Europea (UE) el jueves 28 de junio. “El tiene un método y es serio en su misión en contra de un orden internacional basado en reglas” le dijo a los dirigentes el presidente del Consejo de la UE, Donald Tusk, de acuerdo a una alta fuente diplomática que cita el diario The Times de Londres. “Lo mueve su misión en contra de lo que nosotros representamos”, agregó. The Times cita otras fuentes diplomáticas no identificadas por nombre, quienes informaron que los dirigentes de la UE intercambiaron historias entre ellos sobre sus encuentros “estrafalarios” con Trump. “Durante una reunión en la cumbre del G7, Trump le dijo a Tusk que la OMC, la OTAN y la UE eran los peores acuerdos y malos para Estados Unidos”, dijo una fuente.

El artículo que apareció el jueves 29 de junio en el Washington Post alimenta el pánico al informar que el Pentágono está analizando el costo y el impacto de un retiro o transferencia a gran escala de soldados estadounidenses estacionados en Alemania, debido a las crecientes tensiones entre Trump y la canciller de Alemania, Angela Merkel. El Post cita los usuales funcionarios no identificados por nombre, quienes dijeron que esa investigación del Pentágono le daba seguimiento al interés mostrado por Trump de retirar efectivos militares, en una reunión con asesores militares y de la Casa Blanca a principios de este año. Dicen que Trump quedó pasmado ante el tamaño de la presencia estadounidense, que incluye unos 35,000 efectivos militares en servicio activo y se quejó de que otros países no contribuyen equitativamente a la seguridad conjunta ni le pagan lo suficiente a la OTAN. Se dice que funcionarios europeos están alarmados y andan embrollados tratando de determinar si realmente intenta Trump reubicar esas fuerzas militares estadounidenses o si simplemente es una táctica negociadora frente a la cumbre de la OTAN en Bruselas.

El pánico se extiende también al cuerpo diplomático de Estados Unidos, con el informe, publicado en Foreign Policy, en el sentido de que James D. Melville Jr., embajador estadounidense en Estonia y funcionario del servicio exterior de carrera, le anunció a sus amigos el viernes que va a renunciar debido a los desacuerdos profundos que tiene con algunas de las declaraciones que Trump ha hecho sobre Europa.

Es interesante notar que el artículo del Washington Post destaca que hay algo mucho más profundo en la disputa de Trump con Merkel o en su deseo general de regresar a los efectivos estadounidenses a casa. “Sin duda alguna la alianza está sufriendo un cambio tectónico y pudiera ser que Trump, fuera tanto su manifestación como su causa”, informa el Post. “Pero la cuestión de si el pacto de defensa de occidente encaja en un siglo 21 en el que hay desacuerdos entre los europeos, así como también con Estados Unidos, en asuntos económicos, comerciales y de migración, y en donde el mundo pasa por un realineamiento fundamental con el ascenso de Asia, ha llevado a algunos a considerar un nuevo orden”, concluye el Post, sin analizar cual pudiera ser ese nuevo orden o quien lo promueve.