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Empieza a tomar forma el nuevo orden económico mundial justo; tiene que acabar el intento de golpe de Estado británico en Estados Unidos

31 de julio de 2018
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Vladimir Putin le regaló a Donald Trump un balón oficial de la Copa Mundial FIFA 2018 en Rusia, y le deseó éxito a Estados Unidos para que realice la Copa Mundial 2026. 16 de julio de 2018 (Foto: en.kremlin.ru)

31 de julio de 2018 — La importancia de la 10ª Cumbre anual de las naciones del BRICS en Sudáfrica la semana pasada, es que empieza a tomar forma el surgimiento de un nuevo orden económico mundial. Esto se manifestó en las declaraciones y las acciones de los jefes de Estado de China, Rusia, India y otros, pero se reflejó también en la participación de las naciones invitadas al BRICS-Plus de la extensión “Sur Global”, que de manera sistemática representa a todas las comunidades económicas regionales importantes de todo el hemisferio sur, desde el Mercado Común de Suramérica (Mercosur), a la Unión Africana (UA), hasta la Organización de Cooperación Islámica (OCI), por todo el Sudoeste de Asia. Ya antes de que se congregase la cumbre del BRICS, el Presidente Xi Jinping de China y el primer ministro de India Narendra Modi habían visitado cada uno a Rwanda, que preside la Unión Africana en 2018.

El proceso avanza rápidamente. Millones de personas en el mundo que quieren desarrollarse y avanzar. Por ejemplo, el Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, dijo en Johannesburgo que su nación debe unirse al BRICS, para formar el “BRICST”. Cabe destacar que Turquía es el presidente en 2018 de la organización de Cooperación Islámica, que agrupa a 57 Estados miembros, de los cuales 47 tienen una mayoría musulmana, y en conjunto representan 1,300 millones de personas. El asesor económico de Erdogan, Cemil Ertem, explicó el 25 de julio que empieza a florecer una “nueva política” en los países de Oriente, en contraste con la crisis de Occidente. Ertem dijo que el BRICS ampliado puede ser el “equivalente económico de la palanca de Arquímedes que mueva al mundo”. Entre los planes de seguimiento a la cumbre del BRICS se cuenta, por ejemplo, la apertura de nuevas sucursales del Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS, una en Sao Paulo, Brasil, y poco después otra en Brasilia, Brasil.

Al término de la cumbre del BRICS, Helga Zepp-LaRouche escribió un artículo titulado “Los países del BRICS son el centro de un nuevo orden económico mundial justo. Sin precedentes en la historia: Cómo China está cambiando al mundo”. Ella plantea ahí que la cumbre estuvo “moldeada por el espíritu de la Nueva Ruta de la Seda. Esto significa nada menos que ha comenzado una nueva era de la humanidad, en donde todas las naciones del mundo tienen derecho al desarrollo sobre la base del progreso científico y tecnológico”.

En oposición directa a estos avances, ocurren actos viles tales como el asesinato del jefe de ingenieros que construyeron la Gran Presa del Renacimiento Etíope sobre el Nilo Azul, Simegnew Bekele el 27 de julio. Este es un aviso criminal a los ingenieros y científicos de todas partes para que se queden al margen del desarrollo. No resultará.

Hasta ahora la policía no ha dado ninguna información definitiva sobre quienes son los responsables. Pero la huella de las garras apunta claramente a una operación británica evidente. Aunque aún hay antagonismos dentro de Etiopia, no llegan al grado de los asesinatos. Hace cinco semanas, hubo un atentado en contra del recién electo primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, quien está trabajando muy a fondo en la colaboración para la paz y el desarrollo de todo el Cuerno de África.

Estos asesinatos e intentos de asesinato dirigidos recuerdan a los que ha perpetrado la pandilla geopolítica británica en otros momentos decisivos de la historia reciente. En Alemania, fueron los asesinatos de los promotores del desarrollo, Buback (1977), Herrhausen (1989), Rohwedder (1991) y otros, atribuidos a entidades como la “Fracción Ejército Rojo”, toda una creación de la inteligencia británica.

Es el momento de tomar todas las medidas necesarias para poner fin a esta maldad imperial de una vez por todas. Es necesario acabar con la operación británica de golpe de Estado contra la Presidencia de Estados Unidos. Esto hará posible que toda la región transatlántica se una a la revolución histórica mundial de desarrollo que está surgiendo ahora. Cada día que persiste la operación golosita se pierden oportunidades estratégicas, se retrasan reuniones cruciales y avanza el peligro del caos y la guerra generalizada.

Signos del tipo de relaciones internacionales positivas que deben haber entre los dirigentes de Estados Unidos, China, Rusia y otros, se mostraron ayer en Washington, DC, en la conferencia de prensa conjunta que hubo en la Casa Blanca con el Presidente Trump y el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, quien dijo: “El diálogo entre Estados Unidos y Rusia es fundamental... para la estabilidad y la seguridad” del mundo. El Presidente Trump, por su parte, manifestó que está preparado para reunirse con Irán en cualquier momento y lugar. “Yo creo en las reuniones”, dijo Trump.