El “Hermano Mayor” extiende la policía del pensamiento en Estados Unidos

9 de agosto de 2018

8 de agosto de 2018 — En los últimos días de la semana, Facebook, Apple, YouTube y Spotify sacaron del espacio cibernético las plataformas de Alex Jones y su portal Infowars, junto con sus podcasts, páginas y canales.

Jones acaba de celebrar sus 30 años como conductor de “tertulias de radio” la semana pasada, y la estación de noticias Fox News lo elogió (dijo que uno de sus comentaristas más populares, Hannity, se inició con Alex Jones) por ser el iniciador del proceso de tertulias de radio conservadoras. Jones recibió una llamada telefónica directa del Presidente Donald Trump, estando en el aire de su programa radial, para felicitarlo por su carrera.

El portal electrónico de Infowars tenía (hasta antier) unas 10 millones de visitas al mes, y su canal de YouTube tiene aproximadamente unos 2.4 millones de suscriptores, y unas 17 millones de vistas en los últimos 30 días.

Las compañías de medios sociales dice que bloquearon a Infowars no porque apoye a Trump ni por sus ataques a la farsa del “Rusiagate”, sino porque, en las palabras de Spotify, “Infowars promueve, aboga o incita, de manera expresa y por principio, odio o violencia contra un grupo o individuos de acerado a sus características”.

El 17 de mayo de 2018, Facebook anunció que se había “asociado” con el Consejo Atlántico (un puesto de avanzada de la OTAN en Estados Unidos, rabiosamente antirrusa que apoyó a los golpistas nazis de la Plaza Maidan en Ucrania) con el objetivo de “combatir la propaganda relacionada con las elecciones y la proliferación de la desinformación en sus servicios”. Unos pocos meses después, Facebook comenzó a tumbar varias de las páginas de Jones, con el pretexto de que “glorifican la violencia, lo cual vulnera nuestra política sobre violencia gráfica, y utiliza un lenguaje deshumanizador para describir personas que son transgénero, musulmanes e inmigrantes, lo cual vulnera nuestras políticas sobre discurso de odio”.

La realidad es que Jones, aunque a menudo difunde especulaciones desaforadas, ha movilizado a millones de personas para rechazar las mentiras de los medios dominantes. En particular, Jones le ha dado seguimiento en su programa al agente británico Robert Mueller, y utiliza la imagen de los enfrentamientos al estilo de las películas del oeste. “Vamos a salir a la plaza, políticamente, a la hora señalada, y van a ver quien actúa primero, y entonces sucederá”, haciendo la mímica de sacar una pistola. A eso es lo que le llaman “incitar a la violencia”.

En su declaración, Facebook reconoce de manera negativa cuál es el verdadero asunto: “Aunque la mayor parte de la discusión en torno a Infowars está relacionada con las noticias falsas, lo cual es un asunto serio, sobre el cual estamos trabajando para rebajar enlaces marcados como erróneos por los verificadores y sugiriendo contenido adicional, ninguna de las transgresiones que provocaron la remoción hoy estuvieron relacionados con esto”. ¿Y entonces por qué protestan tanto?

Como lo dijo el senador Ted Cruz como respuesta: “¿Quién diablos hizo a Facebook árbitro del discurso político? La libertad de expresión incluye las opiniones con las que no estás de acuerdo”.

En tanto empresas privadas, las redes sociales no están obligadas a obedecer la Primera Enmienda (sobre la libertad de expresión), como insiste de manera gozosa la prensa dominante adversa a Trump. O dicho de otra manera, para los dueños de las redes sociales, “libertad de expresión” significa que ellos pueden publicar o dejar de hacerlo, lo que a ellos les viene en gana.