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Cooperación entre las grandes potencias para retornar a los principios de Westfalia

27 de septiembre de 2018
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El Presidente Donald J. Trump habló el miércoles 26 de septiembre de 2018 en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, en la sede de la ONU en la Ciudad de Nueva York (Foto oficial de la Casa Blanca por Shealah Craighead).

26 de septiembre de 2018 — La Asamblea General de las Naciones Unidas que se esta llevando a cabo en la Ciudad de Nueva York, se está convirtiendo en un importante foro para discutir a fondo las ideas fundamentales del arte de gobernar, necesarias para ponerle fin a la era de la geopolítica británica y el globalismo, pero sobre todo, para definir los principios de economía física necesarios para la supervivencia de la humanidad.

En particular, el aporte decisivo del movimiento de LaRouche —tanto desde la calle, fuera de la sede de la ONU, como entre las delegaciones adentro— de la ciencia de la economía física de LaRouche y su llamado para la creación de un Nuevo Sistema de Bretton Woods mediante la reorganización de bancarrota del actual sistema moribundo.

Como parte de este proceso de discusión, el diario semioficial chino Global Times publicó un editorial el martes 25 sobre el discurso de Trump en la Asamblea General de la ONU, en donde elogia su defensa de la soberanía nacional pero agrega que esto tiene que ir de la mano de la igualdad entre los Estados nacionales soberanos. “Históricamente, el concepto de soberanía e igualdad entre las naciones nacen al mismo tiempo en la Paz de Westfalia, un tratado de paz que introdujo por primera vez y aseguró la igualdad de la soberanía nacional”, señala el editorial.

Otro editorial de la prensa china, en el China Daily, se refiere a la urgencia de que Estados Unidos y China cooperen para forjar un futuro para la humanidad en donde todos ganen, y señala que el verdadero peligro de las sanciones comerciales con su “toma y daca” y de otros conflictos, no son los detalles específicos de cada asunto, sino “la pérdida acelerada de la buena voluntad mutua”, que ocasionan esos asuntos. Esta es una cuestión que ha destacado Helga Zepp-LaRouche en varias ocasiones con respecto a las relaciones entre Estados Unidos y China, que la estrecha relación funcional que han forjado Trump y Xi Jinping tiene una importancia decisiva para resolver la crisis estratégica, y que ambas partes tienen que luchar por preservarla, en especial cuando Trump se encuentra en la mira de un intento de golpe británico que no cesa.

Zepp-LaRouche destacó también en su videoconferencia semanal en Alemania, que el Talón de Aquiles más peligroso en toda la situación estratégica sigue siendo la bancarrota del sistema financiero transatlántico atascado de derivados, que puede estallar en cualquier momento. Es por eso de lo más urgente, indicó ella, asegurar que todos los dirigentes en cada nación entiendan que la verdadera riqueza no está en el mercado de valores ni en cualquier otro instrumento financiero, sino que la verdadera riqueza físico-económica se crea mediante las facultades creativas de la mente humana, como lo explica Lyndon LaRouche de manera única.