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Un cambio de fase recorre a Estados Unidos: “El país antes que el partido”

3 de octubre de 2018
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El Presidente Donald J. Trump entrega la Medalla de Honor al sargento del Ejército (retirado) Ronald J. Shurer II, el lunes 1ro de octubre de 2018, en el Salón Este de la Casa Blanca (foto oficial de la Casa Blanca por Shealah Craighead).

3 de octubre de 2018 — Se está despertando un sentido de realidad en los corazones y las mentes de la población estadounidense, de que un cambio verdaderamente revolucionario no solo es necesario en el país, sino que es posible. Comenzó con la elección de Donald Trump, un fuereño de la política de ambos partidos políticos, y un luchador dispuesto a enfrentar a las instituciones globalistas que el imperio británico le ha impuesto al país, instituciones que son “del imperio, por el imperio y para el imperio”. Trump le declaró la guerra a estas instituciones en su discurso en la ONU el pasado 25 de septiembre: a la Organización Mundial del Comercio (OMC), la Corte Penal Internacional (CPI), los pactos de libre comercio, el fraude del calentamiento global, las guerras para imponer cambios de régimen con el pretexto de los derechos humanos, y más. Se ha perdido la soberanía, dijo, y se tiene que restaurar para todas las naciones.

Una de las más destructivas de estas instituciones del imperio británico es el sistema bipartidista mismo. El 9 de septiembre de 2012, Lyndon LaRouche habló durante la celebración de su 90vo aniversario. En referencia a las presidencias de George W. Bush y de Barack Obama, dijo: “El Presidente George Washington y otros, desde la fundación de nuestra república, como república independiente, trató de impedir la formación de un sistema de partidos. Y yo pienso que llegó la hora de eliminar el sistema de partidos. En este momento, es el único modo, formalmente, a través del proceso judicial, en que podemos eliminar la posibilidad de estos dos tipos de Presidentes... Tenemos una Constitución que está bien definid; pero, ¿por qué debemos de tener partidos que intervengan entre los procesos de selección del liderazgo presidencial en el gobierno nacional? ¿Qué cabeza de chorlito inventó este tipo de insensatez? La gente se vuelve partidista, y sale diciendo, ‘el partido que gane va a determinar el destino de la nación’. La idea de tener un tipo de gobierno a la europea, que es inherentemente corrupto —por su propia naturaleza, no necesariamente por la intención de la gente, o la intención de los políticos— ¡como si no hubiera otra posibilidad!”

De hecho, la elección de Trump demostró que la población estaba asqueada con el ambiente controlado de los burros y los elefantes. Sin embargo, como le dijo Trump a la muchedumbre del mitin en Tennessee el lunes 1º de octubre, el Partido Demócrata se ha vuelto loco desde las elecciones de 2016, y han apoyado plenamente el intento de golpe de los británicos en contra del gobierno de Estados Unidos, y han jurado llevar a Trump a un juicio político si llegan a apoderarse del Congreso en las elecciones de medio período en noviembre. Por lo tanto, hay que derrotarlos, lo cual significa votar por los candidatos republicanos en noviembre, para defender a Trump e impedir el golpe.

Por lo mismo, Trump tiene que pelear por los candidatos republicanos. Sin embargo, la campaña independiente de Kesha Rogers en Houston, Texas, —en contra del más repugnante de los candidatos que promueven el “juicio político”, el actual representante Al Green— se basa en la consigna de “el país está por encima del partido”, y los tres puntos del programa de LaRouchePAC para ganar el futuro de Estados Unidos: detener el golpe; integrar a Estados Unidos a la Nueva Ruta de la Seda; y la implementación de las Cuatro Leyes económicas de LaRouche. Algunos candidatos republicanos están suscribiendo ese programa y le han dado su beneplácito al apoyo de LaRouchePAC a sus campañas.

El candidato republicano al Senado por Michiga, John James, un veterano negro del Ejército, lo dijo en un video de campaña de manera muy clara: “Vean a su alrededor: vecindarios asolados, escuelas fallidas, veteranos olvidados, es deplorable, y ambos partidos son culpables. Ellos ponen a pelear a unos ciudadanos contra otros, y luego culpan al otro bando cuando no se hace nada. Bueno, estoy cansado de esa porquería. Soy John James y odio la política, pero yo apruebo este mensaje porque amo a este país y estoy listo para servirlo”.

Debemos movilizar a todo el país con este espíritu, en particular el llamado a servir. Es un momento revolucionario de la historia. La gente no tiene motivo alguno para no hacer un lado lo que sea su agenda, y unirse a la campaña de Kesha Rogers, ya sea en Houston o en su lugar. Únanse a la Campaña de LaRouchePAC para ganar del Futuro, y asegúrense que el partido del juicio político sea derrotado el 6 de noviembre como un primer paso. Imaginen un país sin pobreza, trabajando mano a mano con los rusos, chinos, indios y demás para construir nuevas ciudades en la Tierra y colonias en la Luna y Marte. Helga Zepp-LaRouche se refería hoy a este espíritu verdaderamente patriótico que está surgiendo en Estados Unidos, diciendo: “Vamos a crear un milagro. Solo debemos creer en los milagros que nosotros hagamos”.