La charada sobre Kavanaugh resulta contraproducente; Michael "Mussolini" Bloomberg no pudo comprar al Senado

5 de octubre de 2018

5 de octubre de 2018 — Mientras que el FBI terminaba su investigación sobre Kavanaugh, e informaba que no encontró nada que corroborase la telenovela desagradablemente fraudulenta de Christine Blasey Ford, los demócratas salieron con la maniobra de anunciar que se había obstaculizado la investigación del FBI, dado que este no había examinado a todos los testigos externos que se han presentado para decir que Kavanaugh tomaba mucho cuando estaba en secundaria y en la universidad, o de que escucharon rumores de “el tipo que se soltaba el moño cuando se emborrachaba” y otras cosas además físicamente imposibles.

Mientras tanto, fue arrestado un antiguo asistente de la senadora Dianne Feinstein, quien es actualmente asistente de la congresista demócrata Sheila Jackson Lee, luego de que él le envió la información personal privada de los senadores republicanos a los anarquistas demócratas de la nación. Está claro que la intención era intimidarlos y crear probables ataques violentos.

Esto no es lo único delictivo que se desprende de este intento. El antiguo novio de Christine Blasey Ford se presentó, bajo juramento, para echarle agua fría a muchas de las afirmaciones dramáticas que ella dio también bajo juramento. Él dijo que ella no tenía miedo a volar como resultado del Trastorno por estrés postraumático (TEPT), y viajó a muchos lugares. Él dijo en los seis años que duro su relación, ella no mostró tenerle miedo a lugares pequeños o encerrados. Él además dijo que ella ayudó a preparar a su mejor amiga de toda la vida, Monica L. McLean, para que supiera cómo se toma un examen en un polígrafo, declaración que está directamente en conflicto con las afirmaciones hechas por Ford bajo juramento, en el sentido de que ella nunca le ayudó a nadie a prepararse para un examen de polígrafo.

Como dijo anoche Jonathan Turley, profesor de Derecho de la Universidad George Washington, indiscutiblemente aquí alguien está mintiendo y las acusaciones por falso testimonio están en el aire. McLean niega que Ford le ayudó con el polígrafo, sin embargo si se examinan los antecedentes de McLean se pueden encontrar un par de muy buenas pistas. Ella es una abogada del FBI de larga data, desde 1992 y se retiró en el 2016. Su cargo más reciente fue como vocera de la oficina de campo del FBI de Nueva York, la oficina del FBI que daba información entonces al enemigo de Trump y amiguito íntimo de James Comey, Preet Bharara, fiscal federal de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York. Trump despidió a Bharara, y el encono que resultó de ello se ha traducido en más imputaciones falsas contra el Presidente en el distrito sur de Nueva York, entre ellas el caso de Michael Cohen. Blasey Ford se hizo la prueba de polígrafo cuando estaba con McLean en Rehoboth, Delaware.

El proceso de votación del Senado sobre Kavanaugh empezó hoy y termina el sábado. En tanto la nación ha comenzado a revelarse contra la repugnante charada Kavanaugh, el ex alcalde de la ciudad de Nueva York y admirador de Mussolini, Michael Bloomberg, puso $20 mil millones de dólares con el propósito de comprar de hecho los curules del Senado para asegurarse de que, después de las elecciones de medio período, Trump reciba el mismo tratamiento que le dieron a Kavanaugh. Como documenta la EIR en su número del 1ro de febrero del 2018, los planes de Bloomberg sobre infraestructura, acompañados de austeridad brutal están modelados explícitamente en los de Mussolini.