Avanzan los planes para el Tren Bioceánico de Suramérica; Rusia está lista para unirse

7 de noviembre de 2018

7 de Noviembre de 2018 — El ministro de Obras Públicas de Bolivia, Milton Claros, anunció a finales de la semana pasada que un consorcio suizo-alemán que trabaja con el gobierno de Bolivia en su propuesta del tren bioceánico, ofreció financiar el proyecto que se extiende desde el puerto peruano de Ilo, en el Pacífico, hasta el puerto brasileño de Santos en el Atlántico, atravesando Bolivia.

Michelle Moliari, vocero del consorcio, informó el 2 de noviembre desde la ciudad de Cochabamba, que el consorcio decidió esto luego de revisar las rutas ferroviarias propuestas por los bolivianos, que se vincularán por el oeste a la porción andina de la línea, y por el este a las otras líneas de la propuesta ruta bioceánica. La construcción o la mejora de las partes bolivianas de la ruta férrea es totalmente factible, dijo Molinari, según la reseña de América XXI.

El 3 de noviembre el ministro Claros informó que el gobierno español también envió “una nota formal” ofreciendo financiar el proyecto mediante sus agencias de cooperación económica, según informó América XXI. El 1º de noviembre, el diario Los Tiempos informó que Vladimir Sprinchan, embajador de Rusia en Bolivia, anunció que para finales de año su gobierno también hará una propuesta formal para sumarse a la ejecución del tren bioceánico, y enviará una delegación técnica para una mayor discusión al respecto. Asimismo, Moscú hará otras varias propuestas específicas con el propósito de fortalecer los vínculos con Bolivia en otras áreas.

Tal cooperación ciertamente no es del agrado de los aliados geopolítico de los británicos en la región. Aunque Brasil firmó un Memorando de Entendimiento a principios de este año para unirse oficialmente al proyecto del corredor bioceánico, hay informes recientes que dicen que el Presidente electo, Jair Bolsonaro, podría estar buscando la manera de salirse del acuerdo, porque quiere reducir la cooperación con Bolivia. Trascendió que cuando Bolsonaro habló por teléfono la semana pasada con el Presidente de Chile, el neoliberal Sebastián Piñera, los dos hablaron sobre una alternativa al proyecto bioceánico que excluiría a Bolivia.