Cristina Kirchner: olvídense de las etiquetas de “izquierda” y “derecha”. Iberoamérica necesita una alternativa positiva

26 de noviembre de 2018

26 de noviembre de 2018 — La ex Presidente argentina, Cristina Fernández de Kirchner, está retando a los líderes “progresistas” de Iberoamérica a que conceptualicen cómo convertirse en una fuerza política potente, en vez de meramente "resistir".

Durante su participación en el Foro Mundial del Pensamiento Crítico, que tuvo lugar en Buenos Aires, Argentina, del 17 al 19 de noviembre, ella destacó que las viejas categorías de “izquierda” y “derecha”, que son construcciones políticas que datan de la época de la Revolución Francesa, son hoy obsoletas y se deben sustituir con una alternativa positiva sustentada en ideas verdaderas y que se identifiquen con las necesidades de los seres humanos. El hombre, subrayó, no es una bestia, aunque los neoliberales tratan de desnudarlo de lo que lo hace humano y reemplazar “los lazos de solidaridad”, con una “meritocracia” basada en el individualismo, en el cual está ausente el Estado.

Ante un público en el que estuvieron Dilma Rousseff, ex Presidente de Brasil; Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia; Ernesto Samper Pizano, ex Presidente de Colombia y otros, Fernández habló sobre conceptos que el estadista estadounidense, Lyndon LaRouche, ha abordado y elaborado a profundidad.

Fernández rechazó el concepto de “contra cumbre” con el que los medios de comunicación han presentado este evento que sucede antes de la Cumbre del G20, y señaló que los “progresistas” no deben presentarse “como la contra” a nada, sino más bien como “el espacio político de ideas que excede la categoría de izquierdas y derechas para ingresar en una nueva categoría de pensamiento, la del pueblo”. Lo que necesitamos hoy, dijo ella, es una “nueva categoría de frente social, cívico, patriótico en el cual se agrupen todos los sectores que son agredidos por las políticas del neoliberalismo".

Hizo hincapié en que el concepto de “la igualdad... es una construcción política. La igualdad, con la fraternidad y la libertad fueron construcciones de la Revolución Francesa. No es algo que esté implícito en la condición humana”. El neolilberalismo es también una construcción política del capitalismo, afirmó. Entonces ¿qué tipo de capitalismo queremos? No uno que diga que el consumismo es equivocado, o que es “populismo”, como dice el actual Presidente Mauricio Macri, o uno que se sustente en la ley de la selva.

Por supuesto, dijo ella, “todos aquí estamos de acuerdo con la igualdad. Pero si cada uno de nosotros, despojados de nuestras ideas y nuestros pensamientos... seguramente ninguno de nosotros se cree igual a otro. ¿Por qué? Porque la condición humana es la diferenciación del otro, tener una identidad... Es lo que nos diferencia de los animales. Los gatos son todos gatos... los perros son todos perros”. No así los seres humanos, “necesitamos sentirnos diferentes al otro para ser”. El neoliberalismo, recalcó, “rompe los lazos de la solidaridad”, y hace imposible que las personas piensen sobre qué tipo de políticas de gobierno son buenas para ellos. Manipula y degrada sicológicamente a las personas, destacó Fernández.