Macron y las mentadas elites europeas, igual de ciegas que siempre; se merecen el premio Hillary Clinton

2 de diciembre de 2018

1º de diciembre de 2018 — Con relación al movimiento “Chalecos Amarillos” (Gilets Jaunes) de Francia, hay que destacar que la intervención del Presidente Emmanuel Macron el 27 de noviembre para tratar de calmar al movimiento, logró ¡exactamente lo contrario!. Ahora, según las últimas encuestas, un 88% de la población francesa apoya al movimiento, cuando el sábado pasado 24 de noviembre, era un 63% en el momento en que se desplegaban a los Campos Elíseos.

En vista del apoyo popular, Macron le pidió al ministro de Ecología, de Rugy, que recibiera a dos representantes de los Chalecos Amarillos. La discusión pareció ir bien pero al salir de la reunión los dos representantes de los Chalecos Amarillos anunciaron que iban a realizar una nueva manifestación en los Campos Elíseos el sábado 1 de diciembre.

Entre tanto, el Primer Ministro Edouard Philipe había anunciado que él no se iba a reunir con los Chalecos y reiteró que a partir del 2019 aumentarían los impuestos a la energía como estaba planeado, y que los salarios mínimos solo iban a aumentar una cantidad minúscula, con lo que supuestamente se cubre la inflación. Pero después de estas encuestas, Philippe (no tan desquiciado como su mentor, Alain Juppé) anunció que se reuniría con los Chalecos Amarillos. Se recordará que en 1995, Alain Juppé, entonces Primer Ministro, trató de imponer de frente un plan brutal de austeridad que provocó una huelga general en la zona de Paris, en particular en el sector de transporte, que duró más de un mes y le costó el puesto.

El discurso de Macron el 27 de noviembre fue un atropello. Trató el caso de los Chalecos Amarillos como un problema menor, que incluyó al final de su discurso sobre su programa de “transición” energética, diciendo que iba a organizar tres meses de debates ciudadanos sobre los programas de transición energética y las dificultades para implementarlos en las provincias y que ahí, no en París, podrían participar los Chalecos Amarillos en los debates. Es decir, ¿quienes son ustedes pequeños insignificantes para meterse en cuestiones que definen los programas de la nación? Ninguna palabra sobre justicia, ninguna palabra sobre el sufrimiento de la mayoría de la población francesa! Macron no anunció ninguna medida específica para ayudar a la población a hacer frente a estos impuestos, En términos de financiamientos en concreto, solo anunció un par de miles de millones de euros más para el desarrollo de energías renovables y una cantidad similar para la promoción de ahorros energéticos en los hogares.

En lo relacionado a la energía nuclear, confirmó que él no fue electo en base a un programa para eliminar totalmente la energía nuclear, sino solo (otra locura) para reducirla a un 50% del componente nacional (de un 70% actual). Anunció el cierre de 14 plantas nucleares aparte de los reactores Fessenheim, que son los únicos que se van a clausurar durante su gestión. El resto están programados para clausurarse entre el 2022 y 2035.

Antes de anunciar el despliegue de los nuevos EPR (reactores de agua presurizada europeos), dijo que estaban esperando cosechar de la experiencia obtenida con la construcción del EPR en Flamanville; le hizo un llamado a Francia para que mientras tanto, continúe la investigación en energía nuclear. La unidad nueva en Flamanville es uno de los primeros dos reactores europeos EPR. Ambos enfrentan costosas demoras en la construcción. Ya en julio del 2016, el proyecto EPR de Flamanville había rebasado tres veces el presupuesto y estaba años atrás de lo programado.