Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

Las leyes físicas del universo deben prevalecer sobre el peligroso y entrópico “ambiente estratégico” actual

22 de febrero de 2019
dod-mobile-missile-feb14-2019.jpg
Lanzamiento de un cohete con el Sistema de Cohetes de Artillería de Gran Movilidad, de la Armada de Estados Unidos, en Sukhothai, Tailandia, el 14 de febrero de 2019, durante los ejerciciso multinacionales "Cobra Gold", que se enfoca en apoyar las necesidades humanitarias de comunidades en la región. (Foto del Departamento de Defensa de EU).

22 de febrero de 2019 — La presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, se refirió al peligroso “ambiente estratégico” actual en una entrevista publicada en Sputnik International, cuando hablaba sobre las implicaciones fatales de que se colocasen más armas nucleares de Estados Unidos en Europa. En al artículo titulado “Europa va a firmar un ‘Pacto Suicida’ si hospeda más misiles estadounidenses: política alemana”, en donde advierte que “si Europa aceptase la instalación de nuevos misiles estadounidenses en su territorio en este ambiente estratégico, firmaría un pacto suicida”. Ella explica que “a pesar de la intención declarada del Presidente [Donald] Trump de mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, incluso contando en que pudiera tener la idea de sustituir el tratado INF [Fuerzas Nucleares de Alcance intermedio] con un tratado nuevo, Putin tiene que tomar en cuenta la intención contraria de los neoconservadores del gobierno de Trump y del ‘ministro de guerra’ británico, Gavin Williamson, quien amenaza con emplear el ‘poder duro’ y que sostiene también que ‘se están borrando las fronteras entre la paz y la guerra’ ”. (Se refiere aquí a la perorata que lanzó Williamson el 11 de febrero en el Real Instituto de Servicios Unidos de Gran Bretaña).

En este momento, la zona de confrontación verdaderamente peligrosa está en las Américas, con centro en Venezuela, donde están en juego los esquemas geopolíticos británicos que pueden desatar una guerra. Allí encontramos toda la gama de operaciones sucias, que se remontan al período del predecesor y mentor del actual Presidente Nicolás Maduro, Hugo Chávez, quien llegó al poder con el respaldo abierto de los británicos, para llegar a la situación actual, con intervenciones descaradas para subvertir la economía, para poner a un bando irremediablemente en contra del otro, e inventar toda una propaganda frenética en torno a la necesidad de imponer un cambio de régimen con el pretexto de la “ayuda humanitaria” en contra de un “socialismo fracasado”. El trasfondo de esto se explica en una entrevista que publicó el 2 de febrero el servicio noticioso iraní Tasnim con el director de EIR para Iberoamérica, Dennis Small. Toda la cuerda de neoconservadores dentro del gobierno de Trump está redoblando los tambores para la confrontación, si no la intervención, y desafortunadamente el presidente, bajo sitio del asalto golpista británico, está cayendo en ese disparate geopolítico. Hasta la Primera Dama Melania Trump dio declaraciones contra el “socialismo”, poniendo el condimento de su experiencia de haber crecido en Europa oriental socialista soviética, e implicando que el cambio de régimen en Venezuela está en el orden del día.

Estos son despliegues muy peligrosos en el terreno en puntos determinados de la frontera de Venezuela con Colombia y Brasil, bajo el pretexto de una “ayuda humanitaria”. El figurín para el cambio de régimen, el “presidente interino” Juan Guaidó, fijó como fecha límite para entregar la ayuda el 23 de febrero, y dijo que se despacharían “brigadas de voluntarios” a esos puntos de la frontera. En anticipación a cualquier acto de violencia, el gobierno de Maduro cerró todos los puertos de entrada y tráfico aéreo hasta el 24 de febrero. Guaidó está pidiendo la creación de “corredores humanitarios” y otras maniobras provocadoras sacadas del manual de Gene Sharp y de la Fundación Nacional para la Democracia (NED por sus siglas en inglés).

Otra dimensión de la embestida de las mismas redes de operativos del imperio británico es la de fomentar la histeria “verde” en masa, en particular acarreando jóvenes para la movilización mundial del 15 de marzo “Huelga escolar por el clima” (en inglés “Scholl Strike 4 Climate”), con el objetivo de hacer que los jóvenes saboteen las clases en protesta contra los adultos porque van muy lentos en contra del CO2. Entre las naciones en donde se desatará esta histeria de masas se cuentan Estados Unidos, Alemania, Suecia, Australia y otras. En primer lugar se pretende crear la imagen de que esta movilización por el clima es una movilización espontánea “de la base”, y dirigida localmente. Una de las principales organizaciones que coordinan esto es “350.org”, que tiene presencia en 180 países, y que ha recibido millones de dólares en financiamiento desde su fundación en 2007, de la Fundación Tides (a su vez financiada por George Soros), del Fondo de los Hermanos Rockefeller y otras de la misma calaña. Esta operación del 15 de marzo es particularmente perversa, ya que está dirigida contra los jóvenes más vulnerables.

Vamos a exponer la perversidad de esto en el contexto de la iniciativa estratégicamente importante del Presidente Trump para formar una comisión sobre el clima, para observar la realidad de este asunto en términos verdaderamente científicos. Se le denomina Comisión Presidencial sobre Seguridad Climática. Trump es el único Presidente que habla contra las mentiras sobre el clima. Vamos a destacar el método necesario para ver las verdaderas leyes del universo. Esta es una necesidad estratégica urgente, cuyos principios se han presentado muy bien en la obra de la vida de Lyndon LaRouche.