Hablando de los derivados “CLO”, se llega al nexo entre la contracción económica y el crac financiero venidero

5 de marzo de 2019

5 de marzo de 2019 — En diciembre pasado, la ex presidente de la Reserva Federal de EU, Janet Yellen, dio una conferencia en Nueva York en donde reiteró lo que han dicho otros reguladores bancarios, a saber, que los $4 billones de dólares (millones de millones) en préstamos corporativos apalancados y bonos chatarra podrían estallar en otro crac financiero como el del 2008. Yellen agregó que la utilización generalizada de estos “bonos chatarra” para crear instrumentos derivados, conocidos como “obligaciones de préstamos garantizados” (CLOS, por sus siglas en inglés”), los cuales compran los bancos y también los “bancos a la sombra” como los fondos compensatorios, aumentan el peligro de un crac; de hecho, fueron estos instrumentos los que detonaron el crac de 2008, dijo ella. ¿Cuándo sucedería esto? Cuando una recesión lleve a la bancarrota y al incumplimiento a esas corporaciones. Y esta es la misma Janet Yellen que en sus últimos meses como presidente de la Reserva Federal en 2017, había dicho que no veríamos otro crac financiero en nuestras vidas.

Desde entonces, tanto JPMorgan Chase como Goldman Sachs han publicado sendos informes en donde alegan que los CLO no son peligrosos, Los peligrosos, dicen estos banqueros (propietarios de una montaña de esos papeles especulativos) son las denominadas “obligaciones de deuda garantizada” (CDO, por sus siglas en inglés). Pero resulta que los CLO son en realidad un subconjunto de los CDO, o la diferencia es tan sutil que solo se ve en la diferencia entre “deuda” y “préstamo”.

El 2 de marzo, la agencia Bloomberg publicó un artículo titulado “The Bomb that Blew Up in 2008? We’re Planting Another One” (¿La bomba que estalló en 2008? Estamos plantando otra) firmado por el ex banquero y ahora reconocido escritor de temas económicos, Satyajit Das. El tema del artículo son los CLO. Das explica que son instrumentos derivados como los CDO, pero cada CLO se basa en pequeñas cantidades de grandes préstamos apalancados de corporaciones, en vez de una gran cantidad de pequeñas hipotecas, por ejemplo. Hay unos $700 mil millones de dólares en esos instrumentos de préstamos apalancados garantizados ahora, y los fondos compensatorios, los fondos mutuales y fondos de pensiones, así como los bancos japoneses, han estado comprando unos $100 mil millones más al año. Esto los hace más riesgosos y peligrosos.

Una compañía perforadora de petróleo de esquisto, una corporación como Sears, o General Electric, si caen en incumplimiento de sus obligaciones de deuda, pueden causar pérdidas enormes de esos instrumentos derivados. Si le ocurre a muchas empresas sobre endeudadas, ocasionando una recesión, podrían ocasionar un estallido financiero, como lo advirtió ya la Yellen. Y lo que estamos ya viendo por toda Europa, es precisamente una recesión, en tanto que el crecimiento económico reciente de Estados Unidos está cayendo de repente hacia el cero.

“Hay varios aspectos de este riesgo que no se entienden bien”, señala Das. “La calidad de los créditos de los préstamos apalancados que sostienen a la masa de CLO es débil, generalmente no son de grado de inversión. Los deudores están sumamente apalancados. Cada vez más los préstamos apenas tienen una mínima protección para el inversionista, y más del 70 por ciento carecen de algún convenio que les permita monitorear las condiciones financieras y la intervención temprana para manejar a los deudores con problemas”, explica. “Hay demasiados paralelos al 2008 para comodidad. Los inversionistas, muchos con experiencia incierta y con poco poder de decisión, han aumentado su exposición en búsqueda de mayores ganancias, que pueden ser tan altas como un 20 por ciento para los valores más riesgosos... En este episodio especulativo vemos implícito, como en el caso de sus predecesores, un eufórico escape de la realidad y una ceguera ante los riesgos, que sigue en aumento”, concluye el autor.

Se puede leer en este enlace el artículo completo de Das, en inglés: https://www.bloombergquint.com/markets/collateralized-loan-obligations-are-riskier-than-most-realize