El “presidente interino” de Venezuela regresa a casa, en medio de las amenazas de Estados Unidos por si algo le sucede

5 de marzo de 2019

5 de marzo de 2019 –- Luego de una ausencia de diez días, Juan Guaidó, auto proclamado “presidente interino” de Venezuela regresó a casa el lunes 4, llegando al aeropuerto internacional Simón Bolívar en Maiquetía [a ½ hora de Caracas], donde lo recibió un grupo de embajadores de Estados Unidos, el Reino Unido, y de varios países de la Comunidad Europea, quienes lo rodearon, actuando como una falange autodesignada de guardaespaldas. Cuando llegó al aeropuerto pasó por la aduana sin problemas, y nunca hubo señas de que lo fuesen a detener, como habían amenazado algunos voceros del gobierno de Maduro, un hecho que Guaidó dijo que ello significaba “que ha sido la fractura en el régimen” y que la mayoría de las fuerzas armadas lo apoyan.

Es más probable que el Presidente Nicolás Maduro decidiera que no tenía caso el problema mayor que resultaría de esto, si se arrestaba a Guaidó. John Bolton, Asesor de Seguridad Nacional; Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos; y Elliot Abrams, enviado especial para Venezuela, habían emitido amenazas en los días anteriores en el sentido de que habría una respuesta internacional contundente si algo le pasaba a Guaidó. Antes de aterrizar en el aeropuerto de Maiquetía, Guaidó envió un tuit diciendo que si lo arrestaban, eso sería un “golpe de Estado” en contra de su “gobierno”.

En una declaración que dio el mismo lunes 4, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, respaldó el punto de vista de Guaidó respecto a que los militares se estaban “volteando”, y felicitó a los miembros de las fuerzas armadas que, según afirmó, hicieron “lo correcto” y reconocieron a Guaidó (¿?). Todos los “países del mundo que aman la libertad” respaldan a Guaidó, aseveró, y todo lo que se necesita ahora es que la comunidad internacional se una y derroque al “brutal” régimen de Maduro, pacíficamente, por supuesto.

Fuentes en Caracas le dijeron a EIRNS que el gobierno de Maduro militarizó zonas de la ciudad, sabiendo que podrían haber provocaciones destinadas a exacerbar la situación, que ya de por sí es muy tensa, o dar un pretexto para que ocurra una intervención militar extranjera. Mientras tanto, Guaidó recorrió la ciudad entre multitudes como si fuera un joven aturdido peregrinando la tribuna internacional, aparentemente despreocupado por su seguridad. No está claro con qué seguridad cuenta.