Xi Jinping anima a los jóvenes chinos a ser revolucionarios, patriotas, buenos trabajadores morales, y a tener en mente a la humanidad

2 de may de 2019

1 de mayo de 2019 –- En su discurso para conmemorar el Centenario del Movimiento del Cuatro de Mayo, que dio ante cientos de jóvenes reunidos en el Gran Salón del Pueblo, en Pekín y transmitido a nivel nacional (e internacional), el Presidente de China, Xi Jinping exhortó a la juventud china a que no olviden nunca que esa generación de jóvenes que enfrentó enormes problemas, le permitió a China llegar a donde nos encontramos hoy, y que aspiren a ser pioneros y a contribuir a crear nuevos milagros para China, por medio del trabajo arduo, la moralidad y el patriotismo.

El Movimiento del Cuatro de Mayo fue una reacción a la entrega de los intereses de China en las Pláticas de Paz en París en 1919 y una reacción a cómo la Revolución de Xinhai, de 1911, fue dominada por el caudillismo. El Movimiento del Cuatro de Mayo lo iniciaron principalmente los estudiantes universitarios, y luego lo transmitieron a partes más amplias de la población. Del fermento del Movimiento del Cuatro de Mayo de 1919 se formó el Partido Comunista Chino (PCC) en 1921. La celebración de este año tiene como propósito claramente infundir el mismo sentido de idealismo y de sacrificio que mostraron los jóvenes de esos días. Es también un llamado a que los jóvenes chinos se movilicen en torno a los valores superiores y para combatir los peligros del “consumismo” y la “cultura pop” a lo cual los jóvenes chinos en esta era de la “globalización” no han sido inmunes. No hay duda de que también es una preocupación que la generación joven, que debe lograr el China avance por el camino de su rejuvenecimiento, debe adquirir también la necesaria perspectiva moral que le permitirá alcanzar esto.

“Díganle a cada chino que el patriotismo es nuestra tarea, es una obligación”, dijo Xi. “Para la juventud china de la nueva era, amar a su nación ardientemente es el fundamento para construir el cuerpo y el talento. En la nueva era, la juventud china debe establecer y practicar de forma consciente los valores fundamentales del socialismo, y abrazar bien la moralidad de las virtudes tradicionales del pueblo chino. En tanto que la bandera del patriotismo se enarbole en alto, el pueblo chino podrá desatar grades potenciales con miras a transformar a China y al mundo. Resistan a consciencia a los pensamientos equivocados como el alabar el dinero, el hedonismo, el individualismo extremo, y el nihilismo histórico”. Xi citó un adagio chino que dice que quienes no trabajan duro cuando jóvenes, viven afligidos en la senectud. “Trabajar duro quiere decir hacer un buen trabajo, y terminar todas tus tareas”, dijo.

Xi también apeló a los padres y a los maestros y a los funcionarios del partido, que se relacionan con jóvenes. “Debemos ocuparnos mejor de nuestros jóvenes; guiarlos, pero además escucharlos, ser sus amigos. El trabajo con los jóvenes, de hecho, ha sido la prioridad primera para el PCC desde su fundación. Lo que le da su vitalidad al PCC, cien años después, son quienes se unen a una edad joven y que están dispuestos a pelear por su pueblo toda su vida”, recalcó.

Xi dijo que cada generación se va a enfrentar con su propio conjunto de circunstancias y problemas, con los cuales tienen que lidiar. Y la clave para lidiar con ello será la creatividad de la población. Citó a varios personajes, tanto chinos como extranjeros, que a una edad muy joven lograron acciones heroicas o hicieron descubrimientos científicos importantes (Einstein, entre otros): “Los jóvenes representan el futuro del pueblo. La juventud está llena de vitalidad, pasión, imaginación y creatividad”.

Xi les recordó al final que ellos deben tener siempre en mente a todo el mundo: La Franja y la Ruta, y el futuro compartido para la humanidad. “Ustedes deben contribuir con el pueblo, la nación, y la humanidad”, díjole Xi a los jóvenes.