No hay una política unificada de Estados Unidos hacia Venezuela; las fuerzas armadas se oponen a una intervención

6 de may de 2019

6 de mayo de 2019 –- Es obvio para cualquier observador sensato que el intento que hizo el llamado “presidente” de Venezuela Juan Guaidó, para dar un golpe de Estado el pasado 30 de abril para derrocar al Presidente Nicolás Maduro, fue un completo fracaso. También quedó claro que esto fue una artimaña orquestada por la facción neoconservadora del gobierno de Trump, con el propósito de crear condiciones para una “segunda versión de la Bahía de Cochinos”, según afirmó un ex alto funcionario de gobierno que citó el periódico Los Angeles Times.

Tanto Los Angeles Times como el periódico Washington Post destacan el hecho de que dentro del Pentágono hay oposición a que Estados Unidos intervenga militarmente en Venezuela, y han ocurrido “caldeados” debates en varias reuniones en las que participan tanto militares estadounidenses como subordinados fanáticos del Asesor de Seguridad Nacional John Bolton.

Luego del fiasco golpista de Guaidó, altos asesores nacionales tuvieron una reunión de emergencia en la Casa Blanca el 1º de mayo. John Shanahan, el secretario de Defensa en funciones, canceló abruptamente un viaje que tenía programado para Europa para quedarse en Washington para estar pendiente de los planes para Venezuela, pero el Los Angeles Times añade que hay un “debate intenso” en torno a si debe haber una intervención militar, “donde funcionarios de alta jerarquía en el Pentágono advierten que una intervención armada sería contraproducente”. De acuerdo a estos informes, a Trump no le entusiasma autorizar una incursión militar a Venezuela. Ex asistentes de Trump y también asistentes actuales informan que ocasionalmente, Trump ha comentado que Bolton quiere meterlo en guerras. Sin embargo, él le ha dado a Bolton una gran libertad de acción con respecto a Venezuela.

Los conflictos que existen entre los militares y los neoconservadores se manifestaron en una reunión la semana pasada, en la cual el general Paul Selva, subjefe del Estado Mayor Conjunto (el jefe actual es el general Joseph Dunford) daba un informe sobre el punto de vista del Pentágono, y según el Washington Post, “explicó las razones en contra de una peligrosa escalada de Estados Unidos”. Durante la reunión, los asistentes de Bolton constantemente interrumpían al general Selva y le exigían opciones militares. Llegado a ese punto, el general Selva que normalmente no acostumbra levantar la voz, le dio un puñetazo a la mesa y poco tiempo después de esto la reunión llegó a su final. Luego él expresó su opinión de que la camarilla de Bolton está completamente “fuera de lugar”. Bolton dijo que estaba “descontento” con Selva, quien según él, no pudo presentar suficientes opciones militares para Venezuela.

El ex funcionario del gobierno a quien cita Los Angeles Times, dijo que el intento por parte de la oposición y de Bolton de escenificar una “segunda versión de la Bahía de Cochinos”, esperando que de inmediato las fuerzas armadas venezolanas se alzarían contra Maduro, “hace que Estados Unidos se vea débil y poco serio, y presiona para que haya algún tipo de intervención para hacernos ver fuertes”. Agregó que “si tú fueras Bolton, y hubieras llevado al Presidente Trump por este callejón sin salida... parecería que nos estamos dirigiendo inevitablemente hacia una intervención armada”.