Xi Jinping continuará con el programa del diálogo de civilizaciones en la venidera “Conferencia sobre Desarrollo de las Civilizaciones Asiáticas”

15 de may de 2019

15 de mayo de 2019 — La prensa china está poniendo mucho énfasis en la Conferencia sobre Desarrollo de las Civilizaciones Asiáticas (CDCA) que se celebra el 15 y 16 de esta semana en Pekín, y el discurso principal lo dará el Presidente Xi Jinping; estarán presentes representantes destacados de 47 naciones asiáticas y otros invitados internacionales. Liu Xin, del canal de televisión CGTN, le dedicó el programa en inglés “The Point” a una plática sobre cómo los medios de comunicación de Occidente no están informando sobre la CDCA, posiblemente con toda intención. Y la agencia de noticias china, Xinhua, publicó ayer un artículo que se titula: “Presentación: Xi Jinping, paladín del diálogo de civilizaciones”.

El artículo de Xinhua comienza haciendo hincapié en la importancia de la CDCA, que fue “una iniciativa del Presidente de China, Xi Jinping, para promover el intercambio entre civilizaciones y el aprendizaje mutuo en todo este continente de diversas culturas, y construir una comunidad asiática con futuro compartido... El [Presidente Xi] sostiene que esos intercambios y el aprendizaje mutuo entre las distintas civilizaciones ha fortalecido el progreso de la humanidad así como la paz y el desarrollo mundial”.

El artículo termina reafirmando enérgicamente que uno de las amenazas globales mayores a la seguridad “es el sentido de superioridad soterrado que mantienen algunos en Occidente, que están en medio de revivir una teoría anacrónica del ‘choque de civilizaciones’”. Esta es una referencia al programa bestial hobbesiano que se asocia principalmente a Samuel Huntington, de la Universidad de Harvard, pero que en realidad lo inició el diplomático británico de alta jerarquía y agente de inteligencia, Bernard Lewis.

El cuerpo del artículo de Xinhua está dedicado a hacer un repaso de la dedicación que en su vida el Presidente Xi le dio al tema del diálogo de civilizaciones. “Hace más de 40 años, como adolescente, [Xi] estaba fascinado con el Fausto [de Goethe]... Fue hacia finales de la década de 1960, una época de escasez en que había poco que leer, cuando a Xi lo enviaron a Pekín a trabajar como agricultor en una aldea golpeada por la pobreza en la provincia de Shaanxi, en el noroeste de China. Como lector entusiasta, no solo del chino, sino además de trabajos de literatura extranjeros, durante los siete años que él estuvo allí, Xi leyó cualesquier libro que se las arreglaba para encontrar, de viejos libros chinos de texto hasta la obra escrita por William Shakespeare. ‘Ser o no ser’, Xi reflexionó sobre la cuestión de la meseta inhóspita, y eventualmente tomó la decisión de dedicar su vida a servir a su país y a su pueblo”.

Luego el artículo cita del discurso de Xi del 2014: “Las obras de arte y de la literatura son el mejor modo para que los pueblos de diferentes naciones se entiendan y se comuniquen entre sí”. Y más adelante Xinhua señala que la Iniciativa de la Franja y la Ruta también está centrada en esta idea: “Una prioridad de la famosa iniciativa de Xi es la de construir una ruta que conecte diferentes civilizaciones, en donde el respeto mutuo va a sustituir la discriminación, el intercambio va a sustituir la desavenencia, y el aprendizaje mutuo sustituya los enfrentamientos”.