El gobierno mexicano propone legalizar las drogas usando el pretexto fraudulento de Soros de “para reducir daños”

15 de may de 2019

14 de mayo de 2019 — En el Programa Nacional de Desarrollo 2019-2020 del Presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que se presentó ante el Congreso Federal el 30 de abril, se incluye una propuesta para despenalizar todas las drogas, con base al argumento de que la “estrategia de prohibición actual (de México) es insostenible”; que las drogas actualmente prohibidas se deben legalizar y que los fondos ahora destinados a combatir las drogas deben asignarse a los programas de rehabilitación y de “reinserción” de los drogadictos en la sociedad. Los programas de rehabilitación se van a supervisar muy estrechamente, establece el informe, y se harán obligatorios los tratamientos.

De esta manera empieza un nuevo capítulo de la Nueva Guerra del Opio de Gran Bretaña en contra de las Américas. La esencia del plan es el galimatías de “reducción de daños” de George Soros, pregonando hasta vender la idea de que es “imposible” erradicar las drogas y que ha fracasado la “guerra a las drogas”, lo que solo ha ocasionado un aumento en el consumo de drogas y la violencia a la vez que se daña la salud pública. Por lo tanto, prosigue el argumento, la prioridad tiene que ser que el consumo de drogas sea “seguro” y legal. Totalmente ausente de estos argumentos está el hecho de que no se ha librado ninguna verdadera guerra a las drogas, que incluya el encarcelar a los banqueros narcotraficantes y cerrar definitivamente a los bancos encargados de lavar el dinero del narcotráfico. Tampoco se quiere reconocer el hecho de que la ola de legalización en Estados Unidos, que en realidad empezó con Obama, ha tenido un impacto desastroso en México.

El plan tiene las huellas de la conocida devota de Soros, la Secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, quien siendo senadora el pasado noviembre, antes de que López Obrador prestara juramento, presentó un proyecto de ley para legalizar las drogas, pero pasó a segundo plano hasta ahora.

Según ADNPolítico, el documento afirma que ponerle fin a la prohibición “de esas drogas que ahora son ilegales...[ofrece] la única posibilidad real de reducir los niveles de consumo de drogas”. Entre las drogas que son ilegales actualmente en México, está la marihuana, la cocaína, la amapola, heroína, así como también algunas drogas sintéticas.

Todas las organizaciones a favor de la legalización de las drogas, financiadas por Soros (como la Alianza de Políticas de Drogas, Proyecto Político sobre Marihuana, Consorcio Internacional sobre Política de Drogas etc.) están jubilosas por el programa propuesto para México (que todavía no es un proyecto legislativo), y le comentaron a la revista Newsweek que “está cambiando la conversación sobre las drogas” y que la legalización de las drogas en Canadá y ahora en México podría forzar a Estados Unidos a cambiar también su rumbo. Aunque destacan el hecho de que el Programa Nacional de Desarrollo establece que cualquier política de legalización tendría que “negociarse bilateralmente con Estados Unidos” así como también en un marco multilateral más amplio. Donald Trump ha dejado en claro su oposición a la legalización de las drogas en México.