El presidente de Huawei dice que EU los ataca porque la ANS no puede utilizar su equipo para espiar

24 de may de 2019

23 de mayo de 2019 — El vicepresidente del Consejo Directivo y presidente rotativo de Huawei, Guo Ping, habló en la Conferencia Mundial del Móvil que se llevó a cabo en Barcelona, España, el 26 de febrero pasado, y empezó su discurso con las siguientes palabras en inglés: “PRISM, PRISM, on the wall, who’s the most trustworthy of them all? It’s an important question to ask. And if you don’t understand this question, go ask Edward Snowden” (“PRISM, PRISM, en la pared, ¿quién es el más confiable de todos? Es una pregunta importante que se tiene que hacer. Y si no entienden esta pregunta, vayan y pregunten a Edward Snowden”).

Dave Chriestie, de la EIR, explica en un análisis sobre el caso Huawei: “PRISM era un programa de la Ley Patriota que le permitía a la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, en sus siglas en inglés) recopilar información desde las compañías de Internet en Estados Unidos (y probablemente fuera también con sus relaciones al GCHQ británico, etc.), tales como Google, Microsoft, Apple, etc., cuando se los permitiese el Tribunal de Vigilancia a la Inteligencia Extranjera”. PRISM es uno de los sistemas que el ex director técnico de la NSA, William Binney (quien diseñó muchos de los programas que tenían el propósito de servir para encontrar terroristas) ha denuncia que se utilizó para vigilar en masa a prácticamente el mundo entero.

El portal electrónico de Huawei tiene un artículo de opinión de Guo Ping que se publicó primero en el diario británico Financial Times el 27 de febrero, en donde dice lo siguiente:

“Las filtraciones de Snowden arrojaron una luz sobre como procuraban los directivos de la NSA ‘recopilar todo’, toda comunicación electrónica transmitida, o toda llamada telefónica hecha, por todos en el mundo, todos los días. Esos documentos mostraron también que la NSA tiene ‘asociaciones corporativas’ con compañías de telecomunicaciones y tecnología particulares de Estados Unidos que le permite a la agencia el acceso a los cables de fibra óptica internacionales de alta capacidad, conmutadores y routers en todo el mundo.

“Huawei opera en más de 170 países y obtiene la mitad de sus ingresos en el exterior, pero su oficina matriz está en China. Esto reduce de manera significativa la probabilidad de una ‘asociación corporativa’. Si la NSA quiere modificar los routers o los conmutadores para interceptar comunicaciones, es poco probable que una compañía china vaya a cooperar. Este es un motivo por el cual la NSA hackea los servidores de Huawei. ‘Muchos de nuestros objetivos se comunica por los productos que produce Huawei’, dice un documento de la NSA de 2010. ‘Nos queremos asegurar que sepamos cómo explotar estos productos’.

“Claramente, entre más equipo de Huawei se instale en las redes de telecomunicaciones del mundo, más difícil se le hace a la NSA ‘recopilar todo’. Huawei, en otras palabras, obstaculiza los esfuerzos de Estados Unidos para espiar a quienes quiera. Esta es la primera razón de la campaña en contra nuestra”.