Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

El arte de gobernar vs la geopolítica: el teatro de Asia

27 de may de 2019
xi-jingpin-may14-2019.jpg
El 14 de mayo, el Presidente Xi Jinping y su esposa Peng Liyuan, dieron un banquete en el Gran Salón del Pueblo en Pekín, para dar la bienvenida a dirigentes extranjeros y huéspedes que asistieron a la Conferencia del Diálogo de las Civilizaciones Asiátic

27 de mayo de 2019 — “Es característico de los puntos de inflexión en la historia, que la mayoría de la población no tiene un concepto de lo que ocurre. Solo esos visionarios que tienen una idea clara del potencial positivo del futuro pueden intervenir en el proceso en momentos de decisión, para evitar catástrofes potenciales y para iniciar más bien una nueva época de la humanidad. Nos encontramos en un cambio de fase tal”.

Estas fueron las palabras iniciales de la fundadora y presidente del Instituto Schiller Helga Zepp-LaRouche, en su presentación a la “Conferencia sobre el Diálogo de Civilizaciones Asiáticas de 2019”, que se llevó a cabo el día 15 de mayo en Pekín, China. Esas palabras describen con exactitud el momento decisivo que enfrenta la humanidad ahora.

La humanidad se enfrenta hoy con dos enfoques irreconciliables y diametralmente opuestos. Uno promueve la geopolítica, la confrontación y el unilateralismo en defensa del orden mundial moribundo del imperio británico; el otro pide un diálogo entre las naciones, con base en los momentos más altos de sus respectivas civilizaciones. Como lo destacó Zepp-LaRouche en su discurso: “Si queremos crear un orden más humano, se debe construir sobre los mejores conceptos que han producido varias culturas. Esos conceptos deben tener, por así decir, un carácter ontológico, porque nada en ellos puede ser accidental ni de carácter meramente contemporáneo”. Deben reflejar lo que en la civilización occidental judeocristiana se conoce como “derecho natural”, el desarrollo creativo de orden superior del universo, en el cual participa el hombre y que es discernible por el hombre.

Es en este dominio en que la humanidad más necesita de “las sabias palabras de Lyndon LaRouche”. En esta época, solo LaRouche planteó los conceptos necesarios para hacer realidad ese Nuevo Paradigma, y clavar una estaca en el corazón del Viejo Paradigma y sus conceptos perversos del hombre. Se podrían citar muchos escritos de LaRouche en este respecto, pero ninguno mejor que su libro del 19 de diciembre de 2004: The Dialogue of Eurasian Civilizations: Earth’s Next Fifty Years (El diálogo de las civilizaciones euroasiáticas: Los próximos 50 años de la Tierra).

Para este fin, proporcionar a Estados Unidos y a todas las naciones del mundo, el acceso a tales conceptos, celebramos el Homenaje a LaRouche el 8 de junio en la Ciudad de Nueva York, con varios otros actos alrededor de este por todo Estados Unidos. En especial, estos son los conceptos y programas que necesita el gobierno de Trump, en tanto que se libere del complot británico para derrocar su Presidencia, para que de manera clara y enérgica rechace las políticas suicidas de confrontación económica y geopolítica con China y con Rusia, que los británicos imponen a Estados Unidos. Es una claridad que el mundo busca escuchar con urgencia desde Washington.

Remitimos al lector al “Consenso de Pekín de la Conferencia sobre el diálogo de civilizaciones asiáticas de 2019”, que se publicó recién el 25 de mayo, porque es una reflexión excelente de la nueva visión de humanidad que se está difundiendo ahora por toda Asia, y otros continentes. Esta visión ya la había destacado el Presidente de China, Xi Jinping, en su discurso de apertura al Primer Foro de la Franja y la Ruta para la cooperación internacional, el 14 de mayo de 2017:

“Primero, debemos construir la Franja y la Ruta en un camino que conecte diferentes civilizaciones. En la búsqueda de la Iniciativa de la Franja y la Ruta debemos asegurar que cuando llegue a civilizaciones diferentes, el intercambio sustituya al distanciamiento, el aprendizaje muto sustituya a los choques, y la coexistencia sustituya a la sensación de superioridad. Esto estimulará el entendimiento muto, el respeto mutuo y la confianza mutua entre los diferentes países”.