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¿Se convertirán las amenazas de guerra en otra Crisis de los Misiles Cubanos?— Todavía Podemos impedirlo

26 de junio de 2019
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El Presidente Trump, junto con el vicepresidente Pence y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, hablan con los periodistas el lunes 24 de junio de 2019, en la Oficina Oval de la Casa Blanca, antes de firmar una Orden Ejecutiva para imponer más sanciones a Irán (Foto oficial de la Casa Blanca).

25 de junio de 2019 — Un funcionario ruso de alta jerarquía, el viceministro de Relaciones Exteriores, Sergei Ryabkov, ha planteado el espectro de las amenazas de guerra que hemos vivido este año, y con el posible despliegue de misiles de Estados Unidos cerca de las fronteras de Rusia, se podrían convertir estas amenazas en una repetición de la Crisis de los Misiles Cubanos de 1962. Nadie que haya pasado por la aterradora experiencia de ese acontecimiento, se hubiese imaginado siquiera que pudiera suceder otra vez.

Pero Ryabkov está en lo cierto. Una fractura de poder dual entre el Presidente John F. Kennedy y el complejo militar industrial encabezado por Dulles y McNamara en ese momento, llevó entonces al enfrentamiento entre Estados Unidos y la Unión Soviética, en lo cual millones de personas pensaron que el fin de la civilización humana se les venía encima. Una fractura de poder dual existe ahora también, en donde los funcionarios del gobierno que conforman el partido de la guerra junto con los medios noticiosos anglófilos bajo su control, anuncian actos de guerra en contra de Rusia o contra naciones aliadas a Rusia, los cuales son parados luego por el Presidente Donald Trump, quien sigue insistiendo en que quiere buenas relaciones entre las grandes potencias y terminar con la guerra permanente en el sudoeste de Asia.

¿Cuántas veces los va a detener el Presidente? Luego de la declaración pública del diario New York Times de que Estados Unidos había lanzado una ataque cibernético contra la red eléctrica de Rusia, y la pretensión del Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, de que lanzarían un próximo ataque con misiles contra Irán, no solo la dirigencia rusa está preguntando esto. El primer ministro de Malasia, Mahathir Mohamad, uno de los dirigentes más experimentados y respetados en el mundo, declaró que “esto puede llevar a una guerra mundial nuclear”. El diario chino en inglés Global Times, señaló en su editorial del lunes 24 de junio que “es solo cosa de tiempo antes de que estalle otra guerra en la región”.

Estamos en las vísperas de una reunión cumbre del Grupo de los 20 que será sumamente decisiva, en Japón este fin de semana, en cuyas márgenes está programada una “reunión extendida” entre el Presidente Trump y el Presidente de China, Xi Jinping, donde procurarán encontrar una vía para la cooperación en el intercambio económico y avances en proyectos de infraestructura. El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, el primer ministro de India, Narendra Modi, y el Presidente Xi, también tienen programada su reunión, en la que es posible que traten el asunto de un nuevo sistema económico y de crédito internacional, algo que ya han tratado en el marco del grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, y Sudáfrica). Está por verse si se llevará a cabo un encuentro entre los Presidentes Putin y Trump, cosa que han estado buscando ambos pero que al interior del gobierno de Trump se lo han obstaculizado; ambos tienen mucho que hablar sobre la paz del mundo. Antes y después de cualquier posible reunión entre Trump y Putin, los servicios de inteligencia británicos que lanzaron la operación del “Rusiagate” contra Trump en Estados Unidos, han intervenido para impedir cualquier tipo de cooperación; ahora ese “partido de la guerra permanente” del imperio británico y sus sicarios anglófilos, están haciendo todo lo posible a su alcance para impedir por adelantado que se lleven a cabo esas reuniones.

El principal enemigo internacional de esta ofensiva bélica dirigida por el imperio británico, durante toda su vida adulta, fue Lyndon LaRouche, y su proceso judicial y satanización en los medios noticiosos durante toda la década de 1980, fue una exigencia por escrito del gobierno británico a las autoridades estadounidenses desde 1982. Seis días después del fallecimiento de LaRouche en febrero de este año, el diario The Times de Londres seguía publicando ataques en su contra. Ese partido belicista ha tratado durante tres años de derrocar al Presidente Trump; luego de fracasar en ello, ahora intenta llevarlo a la guerra.

Trump tiene un arma explosiva en contra de esto: Reabrir el caso LaRouche, y propiciar su exoneración póstuma. Hay una movilización total en marcha del Instituto Schiller y del Comité de Acción Política LaRouche (LaRouche PAC), para circular rápidamente en todo el mundo los videos documentales de “El caso LaRouche: el primer trabajo de sicario de Robert Mueller” y del homenaje conmemorativo “El triunfo de Lyndon H. LaRouche, Jr.”, junto con el llamado a su exoneración.

La presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, comentó ayer sobre el temor mundial de una verdadera confrontación entre las superpotencias, en que “el mundo entero ve hacia nosotros ahora, si podemos cumplir con esta tarea. La gente debe tener el coraje de un Lyndon LaRouche”. Podemos impedirlo.