Naciones de Iberoamérica y del Caribe protestan la inclusión de la oposición venezolana en la conferencia de la OEA; Uruguay se salió en protesta

28 de junio de 2019

28 de junio de 2019 –- Varias naciones de Iberoamérica y del Caribe protestaron verbalmente la inclusión y el reconocimiento de la delegación de nueve personas de la oposición venezolana, que fueron enviadas por el “presidente” Juan Guaidó a la 49va Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tuvo lugar en Medellín, Colombia, el 27 y 28 de junio.

Este teatrito seguramente fue organizado por Luis Almagro, el rabiosamente anglófilo secretario general de la OEA, que abiertamente respalda la intervención militar en Venezuela bajo la tutela de la doctrina británica de la dizque “responsabilidad para proteger”, con el fin de derrocar a Nicolás Maduro.

La presencia de la delegación de Guaidó provocó que el representante de Uruguay abandonase la reunión, y la protesta por parte de los representantes de México, Bolivia, Nicaragua, Trinidad y Tobago, Granada, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Dominica.

Ariel Bergamino, subsecretario de Relaciones Exteriores de Uruguay, advirtió que si la Asamblea General de la OEA “convalida esas credenciales [de la oposición], está por la vía de los hechos reconociendo un nuevo gobierno de Venezuela” y “en eso Uruguay no puede transar ni debería permitirlo ninguna nación democrática de este continente”. Bergamino criticó la dirección de Almagro en la OEA, y señaló que el intento de “imponer el reconocimiento como legítimo representante de Venezuela a esa delegación, es ni más ni menos que un avasallamiento de la legalidad de la OEA y, por lo tanto, (Uruguay) no puede sino estar en contra de una acción de tal naturaleza”. Anunció que Uruguay se retiraba de la reunión, pero no de la OEA.

El representante mexicano argumentó, tal y como lo hizo el boliviano, que el reconocimiento de la delegación venezolana no se justifica, y no concuerda con los criterios legales requeridos por la OEA, informó América Economía. Según La Jornada, el representante de México exigió que se anexara una cláusula al documento final de la 49va sesión de la Asamblea Nacional, estableciendo lo siguiente:

“En virtud de las inconsistencias y las irregularidades identificadas en el informe de credenciales del Secretario General a la Asamblea General, los cuales carecen de fundamento jurídico y van en contra de los documentos fundacionales de la OEA, México se reserva el derecho a cuestionar la validez de todos los actos y decisiones que emanen de la Asamblea General de la OEA, su Consejo Permanente o cualquier otro órgano subsidiario de la organización o que afecten a otros organismos”.