¿Una “reforma” al FMI, condenada al fracaso, ó la Nueva Ruta de la Seda?

19 de julio de 2019

18 de julio de 2019 -– El ministro de Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, dijo el martes 16 que el orden monetario internacional de la posguerra se tiene que inventar de nuevo, o se verá dominado por China cada vez más. “Los pilares de ese orden han sido el Fondo Monetario Internacional [FMI] y su institución hermana el Banco Mundial, desde su comienzo en la conferencia de Bretton Woods en New Hampshire en julio de 1944”, dijo Le Maire en su discurso ante la conferencia para recordar el 75avo aniversario de Bretton Woods, que se llevó a cabo en la sede del banco central francés. “El orden de Bretton Woods como lo conocemos ha llegado a sus límites”, sentenció.

“La alternativa que tenemos ahora es muy clara”, dijo. “O reinventamos Bretton Woods o corre el riesgo de perder relevancia y eventualmente desaparecer”, agregó. Explicó que el sistema de Bretton Woods definió el orden económico internacional durante la segunda mitad del siglo 20, pero la primera parte de este siglo podría resultar definida por el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda de China. “A menos que podamos reinventar el Bretton Woods, la Nueva Ruta de la Seda podría llegar a ser el nuevo orden mundial”, dijo Le Maire en tono amenazador. “Y las normas chinas en ayuda estatal, en el acceso al gasto público, sobre la propiedad intelectual, podrían convertirse en las nuevas normas globales”, dijo para asustar a su público, compuesto de funcionarios del FMI, del Banco Central Europeo y del Banco Mundial y otros.

¿Eso es todo lo que pueden decir sobre China y la Nueva Ruta de la Sedad? La realidad es que ese es el único motor de la economía mundial. Y ¿qué propone Le Mair como alternativa? Le Maire dijo que las prioridades en la “reforma” de las instituciones de Bretton Woods se deben enfocar en combatir el cambio climático (la Nueva Ruta de la Seda tiene el propósito de combatir la pobreza en el mundo y crear una comunidad de futuro compartido, como lo ha repetido el Presidente Xi Jinping). Y según Le Maire, ahora que Christine Lagarde deja la gerencia del FMI para irse a presidir el Banco Central Europeo, se abre la oportunidad para repensar “el mandato” del FMI y que se le tiene que asegurar a sus accionistas que tenga los recursos suficientes para la próxima crisis.

La opinión de Le Maire, de que el nuevo paradigma de la Nueva Ruta de la Seda es una “amenaza” al mundo occidental, es una locura. En realidad, el concepto que tenía en mente Franklin Roosevelt en la Conferencia de Bretton Woods en 1944 se basaba en una visión hamiltoniana, que fue la que adoptó finalmente en contra de la visión del imperio británico representado por John Maynard Keynes. Pero luego de la muerte de Roosevelt, ese concepto se subvirtió sistemáticamente hasta que se desmanteló por completo la idea original para convertir al FMI en el guardián del dogma del “libre comercio” británico y de la prioridad de las finanzas sobre la producción. Finalmente, con la derogación de la Ley Glass-Steagall se acabó de desmantelarlo por completo para quedar un sistema financiero sin ningún freno para la especulación, y la desintegración financiera que está en proceso, con la burbuja de miles de billones de dólares en derivados y préstamos apalancados amenaza con estallar en cualquier momento.

Lo que queda del fantasma de Bretton Woods está acabado. No se puede reformar, sino que más bien se le debe dar cristiana sepultura, mediante una reorganización total del sistema financiero mundial, como lo planteó hace tiempo Lyndon LaRouche, y las bases para esa reorganización las ha sentado ya el tremendo crecimiento económico generado por la Iniciativa de la Franja y la Ruta como la pieza central de la cooperación entre China, Rusia, India, a la que se debe unir Estados Unidos y otros para crear un sistema económico mundial completamente nuevo. La ola de optimismo que ha generado el 50vo aniversario del histórico viaje a la Luna este próximo sábado, se debe convertir en el medio por el cual la población del mundo recupere su sentido de humanidad común.