Trump amenaza con más aranceles sobre las importaciones a China. ¿De dónde sale ahora esta maniobra estúpida?

3 de agosto de 2019

3 de agosto de 2019 — Cualquiera que sea la racionalización para justificar el anuncio del Presidente Donald Trump de imponer un nuevo arancel de 10% a un total de $300,000 millones de dólares de las importaciones de China, con un plazo para entrar en vigor el 1º de septiembre, el momento y el efecto de la decisión es de lo más contraproducente. Es peligrosa. El equipo negociador comercial de Estados Unidos acaba de regresar de sus pláticas en Shangai. China acaba de anunciar un compromiso de buena voluntad para hacer grandes compras de productos agrícolas de Estados Unidos.

Trump hizo el anuncio el jueves 1º de agosto, al final de un largo tuit en el que hablaba de manera positiva sobre las negociaciones comerciales: “Esperamos continuar nuestro diálogo positivo con China sobre un acuerdo comercial integral, y sentimos que el futuro entre nuestros dos países será muy brillante”. Sin embargo, el efecto seguro de la incertidumbre inherente a la nueva amenaza de imponer aranceles, solo fomentará el caos. Por supuesto, las primeras reacciones de los mercados financieros, fue una caída del índice de la bolsa de valores, del precio del petróleo, etc. La amenaza de aranceles punitivos aparece en medio de todas las señales de que se avizora en el horizonte un crac financiero. Los grande andan viendo de donde mendigan más liquidez a través de la ola de más “emisión cuantitativa” de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo, que están dispuestos a imprimir dinero para entregarlo a los bancos insolventes.

Ya sea que los asesores económicos y comerciales de Trump estén empujándolo a esta maniobra barata de los aranceles, no se sabe públicamente, pero eso es lo que les gusta hacer, a Peter Navarro, el asistente económico de la Presidencia y director de la Oficina de Comercio y Manufacturas; igual que a Larry Kudlow, el director del Consejo Económico Nacional. La maniobra arancelaria, en vez de ayudar al declarado deseo de Trump de “hacer a un trato”, tiene el efecto contrario de hacer un desastre.

Estos asesores de Trump han estado hablando con los medios noticiosos todo el día. Cuando les preguntan si Trump va a proceder en serio con esta amenaza, Kudlow le dijo a la red de Fox Business que “no he oído nada definitivo. El presidente no está satisfecho con el avance sobre el acuerdo comercial”. Luego al programa noticioso de Bloomberg TV, Kudlow trató de subestimar los efectos que tendrían los aranceles sobre los consumidores estadounidenses, que son quienes en última instancia pagarían el costo de los aranceles. “Nuestra opinión es que cualquier impacto sobre los consumidores estadounidenses es... minúsculo, y hemos hecho modelos [computarizados] para demostrarlo”.

Navarro fu más descarado en sus amenazas. El viernes 2 le dijo a la radio pública nacional NPR, que China radio tendrá que cargar con el peso de los nuevos aranceles, no los ciudadanos estadounidenses: “La carga de un arancel del 10% recaerá principalmente en China en la forma en que tendrán que bajar sus precios y devaluar su moneda. Eso es lo que hicieron con la primera ronda de los $250 mil millones de dólares.... ¿Qué tendríamos que hacer nosotros aquí como país, cuando China hace trampa, roba, y se lleva nuestra tecnología que es la semilla para el futuro?”.

Navarro aprovechó la entrevista para proponer una discusión no partidista sobre la “agresión” de China, y “luego tenemos que decidir que vamos hacer al respecto”. Primero, soldados uniformados del Ejército chino hackean de manera sistemática las computadores de nuestras empresas. Si quieres hacer una empresa y entrar en los mercados chinos, te exigen que entregues tu tecnología. Nos roban cientos de miles de millones de dólares cada año en propiedad intelectual...”

El viernes 2, la revista estadounidense sobre transporte American Journal of Transportation publicó una lista de los 10 efectos negativos inmediatos de los nuevos aranceles, en un artículo titulado “La amenaza de aranceles estremece a la economía global en 24 horas de dolor”. Señala que “China un pesado arsenal de políticas monetarias y fiscales para contrarrestar el daño de los nuevos aranceles”.