Presidente de Colombia propone una perspectiva de 40 años en relaciones con China

10 de agosto de 2019

10 de agosto de 2019 — El Presidente de Colombia, Iván Duque, habló con mucha firmeza en su viaje a China del 29 al 31 de julio, sobre la unión de su país a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR), luego de que Colombia era una de las “cuatro grandes” naciones iberoamericanas que todavía no se integran a este gran proyecto global. Hasta el momento de ese viaje, Colombia, históricamente influenciada por los británicos y predilecta de los geopolíticos neoconservadores de Washington, había sido el país más alejado de los cuatro, incluso más que los otros tres que no se han unido a la IFR, a saber, Argentina, Brasil y México.

El Presidente Duque tuvo una reunión con 200 empresarios chinos en el Foro Económico y Comercial Colombia-China en Pekín, el último día de su visita, en donde les planteó una perspectiva para transformar a Colombia en “una despensa alimentaria para el mundo” en algunas décadas, e invitó a China a participar de forma activa en este proyecto, y ayudar a desarrollar la infraestructura necesaria, la educación y la ciencia en el país.

Duque dijo que ha “conocido a profundidad” la Iniciativa de la Franja y la Ruta del Presidente Xi Jinping, la cual puede convertirse en “el paraguas conceptual para que esto se materialice”. Colombia está interesada en iniciar este diálogo, afirmó, pero sugirió que el paraguas “óptimo” en estos momentos será “poder tener una Iniciativa Colombia-China, para los próximos 40 años”.

Estas son buenas noticias. Colombia es la tercera nación con mayor población en Iberoamérica, después de Brasil y México. Su posición geográfica en la coyuntura de Centroamérica y Suramérica, con costas en el Pacífico y en el Caribe, quiere decir que tiene que participar de manera que los continentes de Norteamérica y Suramérica se puedan conectar con Eurasia por medio de un ferrocarril, en particular para abrir finalmente el paso por el Tapón de Darién.

La conexión ferroviaria todavía no está incluida como proyecto; de hecho, Duque no mencionó para nada los ferrocarriles, los cuales han sido descartado por los dirigentes colombianos aconsejados por el Banco Mundial, porque dizque son “muy onerosos”, debido a las tres cordilleras montañosas que atraviesan al país.

Sin embargo, para que se pueda hacer realidad esta perspectiva que Duque planteó, habrá que eliminar ese pesimismo monetarista. Duque explicó que Colombia tiene más de 23 millones de hectáreas de tierras agrícolas potencialmente muy ricas, de las cuales solo se cultivan ocho millones. Para producir alimentos en los enormes llanos y no muy desarrollados, que está en la parte oriental del país, se necesita una gran inversión, como también lo requiere liberar las enormes áreas de ganadería extensiva, por medio de la introducción de métodos más eficientes, añadió. Duque habló de “unir el corredor productivo pensando” del país por medio de la construcción de infraestructura para conectar “la altillanura de Colombia, en el oriente de Colombia hacia el Pacífico” (con el Puerto de Buenaventura), y hacer realidad la idea de que Colombia sea “una despensa alimentaria para el mundo”.

Tales planes no necesitan carreteras, necesitan ciertamente de un ferrocarril de alta velocidad, como ha señalado en gran detalle el movimiento larouchista en Colombia desde hace décadas.

El Presidente Duque claramente aprendió mucho en su viaje. Le dijo a la agencia de noticias china, Xinhua, que había visitado a China en calidad de turista en el 2005 “pero los cambios que vi esta vez son aún más fascinantes”, entre otras cosas “la aplicación de nuevas tecnologías en diversos campos, como el transporte”. Concluyó diciendo que “les diré a los niños sobre el tremendo impacto de la reforma y apertura en el pueblo chino”.