Derrota aplastante para el Presidente neoliberal argentino en las elecciones primarias

12 de agosto de 2019

12 de agosto de 2019 –-En las elecciones primarias argentinas del domingo 11 de agosto, conocidas por el acrónimo de PASO (que quiere decir Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias), el neoliberal Mauricio Macri, Presidente de Argentina, sufrió una derrota aplastante, cuando solo obtuvo un 33.1% del voto, frente a un 49.2% que obtuvo la fórmula de Alberto Fernández, ex jefe de gabinete de la ex Presidente Cristina Fernández de Kirchner, quien compite como vicepresidente en la misma fórmula de la coalición “Frente de Todos”.

La intensión del PASO no es de elegir una lista en particular, dado ya se han seleccionado. El voto es obligatorio, así que las elecciones más bien indican el sentir de los votantes, y sirve también para eliminar a los candidatos que no resultan favorecidos.

Los resultados sacaron a Macri de sus casillas, y casi se puso catatónico cuando supo anoche de los resultados electorales, y se multiplicaron los rumores de que habría cambios en el gabinete; asimismo, se desató el pánico de los mercados financieros y de valores a nivel nacional y global, en tanto que los medios de comunicación internacionales publicaron titulares donde anuncian la “estrepitosa derrota” sufrida por Macri, y de la amenaza de que sea electo un gobierno “populista” (o sea, que está en contra de la austeridad) en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 27 de octubre. Cuando los mercados abrieron sus puertas el lunes 12, en Wall Street los valores de las compañías y los bancos argentinos se colapsaron, al punto en que las acciones de algunas empresas cayeron un 50%; el índice de valores local de Buenos Aires, el Merval, se cayó 33% en términos reales, informó Ambito Financiero, y el mercado de monedas enloqueció. El peso se desplomó a 61 pesos por dólar, un record histórico a la baja, en tanto que las tasas de interés se dispararon a un 72%.

No hay misterio alguno detrás de los resultados electorales: la mayoría de los argentinos están furiosos por los casi cuatro años de austeridad salvaje que Macri ha impuesto al país siguiendo los dictados del Fondo Monetario Internacional (FMI), para acabar con el supuesto “aislamiento” de Argentina y “abrirlo al mundo”. Eso es, dejen que los mercados se desaten, y eliminen cualquier protección a los seres humanos y a la toma de decisiones económicas soberanas.

En una conferencia de prensa que dio el lunes 12, un Macri desesperado prometió “revertir [los resultados] de la pésima elección de ayer”, y culpó descaradamente a “los kirchneristas” (los aliados de Cristina Fernández de Kirchner) por el caos que hubo hoy en los mercados. El resto del mundo no le tiene confianza al kirchnerismo, dijo Macri, y ofreció la torcida explicación de que por haber ganado las elecciones PASO de modo tan abrumador, sus oponentes arruinaron por completo, prácticamente de la noche a la mañana, el camino fabuloso a una recuperación económica, la confianza de los inversionistas y el crecimiento, que el juró que era visible hace apenas dos días antes de las elecciones. Y luego pontificó que el caos visto hoy en los mercados de valores no es nada comparado a lo que vendrá si los kirchneristas llegan al poder. “La gente va a ver esto como el final para Argentina”, una nación aislada “sin futuro alguno”.

Cuando un periodista le preguntó, con mucho respeto, qué le diría Macri a los argentinos que las pasan muy difícil para llegar al final de mes, o a los que no pueden alimentar a sus hijos, Macri respondió “se toma tiempo... la gente debe tener paciencia”.