Pekín fustiga la ingerencia extranjera para desestabilizar a Hong Kong

15 de agosto de 2019

14 de agosto de 2019 —- El gobierno chino exigió de nuevo hoy que el Congreso de Estados Unidos y otros círculos se mantengan fuera de los asuntos internos del país, luego de que la presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y otros miembros del Congreso condenaran lo que ellos llamaron actos de violencia de parte de la policía en contra de los manifestantes en Hong Kong. Varios “manifestantes” fueron filmados en videos en los que se les ve utilizando bombas Molotov, hondas pesadas, y otras armas de asalto en contra de la policía y otras personas, además de destruir la propiedad pública.

La agencia noticiosa Reuters reseñó las declaraciones de Hua Chunying, vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, quien dijo que los legisladores estadounidenses “han desdeñado los hechos, han convertido en blanco lo que es negro, y han caracterizado crímenes violentos como si fueran una hermosa lucha por los derechos humanos y la libertad”.Y les exigió: “Ustedes deben ocuparse de lo que les compete. Hong Kong no es un asunto que los debe preocupar, dijo Hua en su declaración”, según la reseña de Reuters.

El Presidente Donald Trump no se ha unido a los ataques contra China: “Lo de Hong Kong es una situación muy difícil” le dijo hoy a unos periodistas. “Muy difícil. Veremos qué pasa. Pero yo estoy seguro que se va a solucionar. Espero que funcione para todos, Y también para China, por cierto”.

El tono de la respuesta en la prensa China sigue siendo contundente. Xinhua publicó un editorial el 12 de agosto, titulado “Detengan a los pandilleros antes de que lancen a Hong Kong al abismo”, en donde advierte: “Cualquier complicidad o apoyo para los pandilleros, cualquier contemporización con ellos, o cualquier sofistería y excusas hacia ellos, son un insulto y una difamación a la policía de Hong Kong que se encarga de la salvaguarda de su patria”.

China Daily, la publicación en inglés del Partido Comunista Chino, publicó el lunes 12 un extenso artículo titulado, “Los manifestantes de Hong Kong tienen sus banderas atrasadas”, en donde repasan el papel de los británicos en particular, y recuerdan a sus lectores de algunos hechos históricos. “Muchos manifestantes han ondeado la bandera colonial utilizada en el territorio antes de regresar a China en 1997, y algunos van más lejos todavía, ostentando la bandera actual de Gran Bretaña o la bandera de Estados Unidos, para mostrar sus deseos de un gobierno al estilo occidental, o hasta la intervención de esos países”. Y agrega el autor: “En caso de que haya alguna confusión genuina, les puedo proporcionar un par de recordatorios rápidos. Luego de asesinar a miles en las Guerras del Opio, los británicos inundaron al país con la droga, para matar a una cantidad innumerable más de personas. El odioso comercio generó un frenesí, en donde muchos países le saquearon a China sus recursos y le dejaron enormes sectores de su población dócil y dependiente en una dosis de opio. Tratados desiguales, firmados en una rápida sucesión por imperialistas intrigantes, se robaron porciones del territorio chino par el uso extranjero”.

Con el tiempo, “ciertos segmentos [en Hong Kong] fueron ganados a la idea de vivir como súbditos coloniales. Esto llevo a una especie de Síndrome de Estocolmo, donde a pesar de ser ocupantes, los británicos eran vistos más favorablemente con el paso del tiempo... No todas las banderas se crearon iguales. Hay un motivo por el cual la bandera de la Alemania nazi solo la ondea la gente más odios del planeta; ese símbolo ha sido rechazado justamente. Sin embargo, una bandera igualmente perniciosa la han desplegado manifestantes miopes... No nos olvidemos de los millones de indios asesinados en la hambruna de Bengala orquestada bajo el dominio británico y ni parpadea nadie”.