El colonialismo británico creó las bases para las crisis de Hong Kong y Cachemira

22 de agosto de 2019

18 de agosto de 2019 – Una destacada publicación rusa puso de relieve el papel del imperialismo británico en la revolución de color que se está desenvolviendo en Hong Kong y en la crisis de Cachemira. El escritor británico, John Wight, un contribuyente regular de la publicación rusa RT, muestra en un artículo editorial publicado el 16 de agosto, que aunque Hong Kong y Cachemira están separadas por 2,500 millas de distancia, sus historias y las “crisis incesantes” a las que se han visto sujetos surgen de “una historia común en la que los crímenes del colonialismo británico les han dejado cicatrices”.

En Hong Kong, señala Wight, el parlamentario del Partido Conservador y ex oficial del ejército británico, Tom Tugendhat, sugirió recientemente que a la gente de Hong Kong se le otorgue la ciudadanía del Reino Unido (sea que la quieran o no) como una forma de protección contra Pekín. A Tugendhat se le unió en eso el ex gobernador británico de Hong Kong, lord Chris Patten de Barnes, ¡quien pidió que se forme una comisión británica para investigar las acciones de la policía de Hong Kong!

Aunque el intento inicial de los británicos en 1792, de abrir la economía de China al comercio británico fracasó, el imperio británico tuvo mucho más éxito exportando opio desde India hacia China. Cuando China lo prohibió, Londres desató la primera de las Guerras del Opio que hizo contra esta nación en el siglo 19. El Tratado de Nanjing de 1842 forzó a China a pagarle a Londres una enorme suma de dinero, a entregar Hong Kong al control de los británicos, y a permitir que continuara la importación de opio. Eso fue el comienzo, dice Wight, del “siglo de la humillación” de China, durante el cual el país fue explotado sin misericordia alguna por otras potencias imperialistas.

En India, la crueldad británica estaba en su punto álgido; la Masacre de Amritsar en 1919, en la que las tropas británicas asesinaron a 400 personas que manifestaban en contra del dominio británico.

Wight destaca que la partición que hicieron los británicos de India en 1947 fue un desastre, porque condujo directo hacia la violencia entre comunas y masacres que han existido entre India y Pakistán desde entonces, y la insuperable disputa por Cachemira, la cual de nuevo ha explotado. En el 2011, el entonces primer ministro británico David Cameron se disculpó por el legado dejado por los británicos en la India y por su papel en la disputa irresoluble por Cachemira. Cuando le preguntaron qué se debía hacer con respecto a Cachemira, Cameron dijo, “Yo no quiero tratar de meter a Gran Bretaña en un papel prominente en algo en que, como muchos de los problemas en el mundo, nosotros somos, para empezar, responsables del asunto”. Pero quizás solo fue una “guerra incómoda”, ya que ese mismo año, Camero impulsó la intervención militar en Libia.

https://www.rt.com/op-ed/466639-kashmir-hong-kong-british-colonialism/