Brasil se moviliza en defensa de su soberanía sobre el Amazonas

27 de agosto de 2019

27 de agosto de 2019 — La región del Amazonas cubre un 61% del territorio de Brasil. Cuando el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, anunciaron que pretendían declarar los actuales incendios en el Amazonas como "emergencia ecológica internacional" en la cumbre del G7 del fin de semana, el Presidente Jair Bolsonaro y las fuerzas armadas brasileñas reconocieron que esto era una amenaza contra su nación. Con base al decreto que emitió Bolsonaro el 23 de agosto, alrededor de 43,000 soldados brasileños se han desplegado en toda la región del Amazonas para aplacar los incendios forestales, evitar los delitos medioambientales y defender la soberanía de Brasil.

Bajo la dirección de la monarquía británica, la City de Londres y sus apéndices de Wall Street han elaborado una gran variedad de planes, por décadas, para establecer el control supranacional del Amazonas bajo el pretexto de "salvar el medio ambiente" y "salvar a las poblaciones indígenas" del desarrollo económico. Impedir que esos planes se lleven a cabo, ha sido la doctrina oficial de las fuerzas armadas de Brasil desde 1990. Ese año, el Colegio Superior de Guerra de las Fuerzas Armadas publicó un documento titulado "1990-2000: La década vital”, el cual plantea la perspectiva nacional de desarrollo de diez años, en la que advierte que el Amazonas "sigue siendo un blanco de la avaricia internacional". Se mencionan con gran detalle a los movimientos ecologistas internacionales como una de las "varias capas de piel de oveja [utilizada] para esconder debajo de ellas las intenciones del lobo". La argumentación que hace el ejército brasileño de esta doctrina fue influida en su momento por la Executive Intelligence Review (EIR) de Lyndon LaRouche, y sus informes en donde denuncia al Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF en sus siglas en inglés) de la corona británica y a los movimientos ambientalistas relacionados con este.

Bolsonaro anunció el despliegue militar en un breve discurso que dio a la nación el 23 de agosto. Cada año durante los meses de calor, de sequedad de grandes vientos, hay incendios en el Amazonas, y son peores en las zonas más calientes, y en los años de sequía como este, recalcó. "Hay incendios forestales por todo el mundo, y esto no puede ser utilizado como pretexto para posibles sanciones internacionales" en contra de los países. Afirmó que hay más de 20 millones de brasileños que viven en esa zona, quienes por años hanestado esperando por el desarrollo, junto con el resto del país, señaló.

Brasil está dispuesto a dialogar, y va a tomar más medidas para combatir los incendios, pero sepan que "nosotros somos responsables de proteger al Amazonas", recalcó.

El general Augusto Heleno, quien encabeza el Ministerio de Seguridad de Bolsonaro, declaró que "el Amazonas brasileño es patrimonio de nuestro pueblo, quienes sabrán cómo protegerlo de las amenazas de quienes dañan los bosques con acciones ilegales, ellos [nuestra gente] reaccionarán en contra de quienes quieran violar nuestra soberanía". Hay un coro de voces parecidas de declaraciones hechas por jefes militares, que van desde el general Edson Leal Pujol, Comandante del Ejército, hasta el general Eduardo Villa Boas, ex Comandante del Ejército, que advierte que las declaraciones de Macron y Trudeau "son un ataque directo a la soberanía de Brasil, que objetivamente incluye la amenaza del uso de la fuerza militar".