El Consejo Atlántico está preocupado: los intentos para derrocar a Trump y a Boris Johnson “pueden terminar en lágrimas” para las instituciones dominantes

1 de octubre de 2019

30 de septiembre de 2019 — Las instituciones liberales dominantes están confiando completamente en su método probado (y fracasado) de “conmoción y espanto” para tratar de sacar al Presidente Donald Trump de la Casa Blanca, sin embargo voces más sensatas de las instituciones dominantes alertan que en toda esta jugada les podría salir el tiro por la culata. El domingo 29, el periódico The Hill publicó un artículo editorial escrito por dos miembros del Consejo Atlántico, Mathew Burrows (director de la Iniciativa de Previsión, Estrategia y Riesgo del Consejo Atlántico) y Julian Mueller-Kaler (un investigador no residente del Instituto Americano para Estudios Germanos Contemporáneos y que trabaja en la Iniciativa de Previsión, Estrategia y Riesgo del Consejo Atlántico), con el título: “Por qué tratar de enjuiciar políticamente a Trump y derrocar a Johnson, podría terminar en lágrimas”, y en su lugar proponen una estrategia distinta “para combatir la enfermedad del populismo”.

Ellos dejan claro su malestar con respecto a Trump y a Johnson, sin embargo señalan: “Pero para ganar este argumento y quitarle sus poderes a Trump, los demócratas van a tener que hacer más que solo aprobar una legislación para enjuiciarlo políticamente. Su estrategia es una iniciativa de todo o nada bastante peligrosa y pudiera muy bien terminar en llanto. Si fallan al tratar de sacar de su cargo al Presidente, los demócratas le estarán dando a Trump todavía una mayor cantidad de municiones para establecer su narrativa de persona de fuera [del sistema] y para exacerbar a sus simpatizantes”.

Señalan también que, “lo que es cierto para Estados Unidos, también es cierto para Gran Bretaña: Muchos celebraron la parálisis del gobierno de Johnson mientras que la Corte Suprema de Justicia del país hizo historia al principio de esta semana. Sin embargo las encuestas muestran que es posible que la decisión resulte ser una victoria pírrica, dada la furia que ha causado entre los radicales que están a favor del Brextit y el provecho que saca Johnson de la narrativa populista, de que abandonar la Unión Europea es una batalla entre el Parlamento y el pueblo... Así como Trump, Johnson es el cerebro que está detrás de los resentimientos bien enraizados de quienes se sienten abandonados y que están haciendo patriotas de quienes combaten al ‘sistema corrupto’ ”.

Advirtieron sin embargo que “es posible que ya sea muy tarde para considerarlo otra vez”, y que “así como el Presidente Clinton pateó el tablero ante las acusaciones que le estaban haciendo en la década de 1990, Trump le puede mostrar a sus simpatizantes populistas de qué manera el ‘Estado profundo’ lo está persiguiendo”.

Ellos proponen otro camino:

“En cierto momento, las instituciones dominantes tienen que asumir la responsabilidad por sus fracasos anteriores, y aprender las lecciones respectivas de cada uno de ellos. Quienes respaldan el populismo no son ni la ‘cesta de deplorables’ que dice Hillary Clinton, ni el club exclusivo de racistas homofóbicos. Son más bien víctimas desilusionadas por los trastornos económicos que ellos de ninguna manera pueden controlar. Si los políticos convencionales fueran a combatir la enfermedad del populismo, tendrían que eliminar las razones para la frustración pública y la decepción generalizada”.