La Reserva Federal de EU continúa inyectando dinero a los bancos. Vean la Triple Curva de LaRouche para entender lo que sucede

9 de octubre de 2019

8 de octubre de 2019 — La Reserva Federal de EU ha tenido que seguir con su lucha por impedir que suban las tasas de interés de corto plazo a fin de evitar que estallen partes de la burbuja de los mercados financieros que tienen como punto de apoyo la enorme deuda de las corporaciones y sus derivados financieros.

El Banco de la Reserva Federal de Nueva York no solo ha tenido que continuar con sus préstamos “repo” de uno a dos días en octubre (préstamos a “reposición” supuestamente de un día para otro) sino que su volumen se ha elevado de nuevo, porque los bancos siguen necesitando liquidez de urgencia para pasar al día siguiente; el lunes 7 entregó $47 mil millones, de los $75 mil millones que se ha fijado como límite diario. Ahora la Reserva anunció que continuará con su préstamos “repo” todas las mañanas en ese mismo límite hasta el 4 de noviembre; asimismo, en el mismo plazo va a ofrecer préstamos repo a 14 días de entre $35 mil millones a $45 mil millones cada uno, empezando hoy martes 8 de octubre.

En su blog financiero “Wall Street on Parade” del lunes 7, Pam y Russ Martens señalan: “La operación de vertedero de dinero de la Reserva que empezó abruptamente el 17 de septiembre, está tomando la distintiva apariencia de sus maquinaciones durante los primeros días del crac de 2008; en un momento en que también se negó a dar los nombres de los bancos que recibían el dinero”. Ellos nos recuerdan que muchos de los “principales bancos operadores” clientes de la Reserva que recibían esos préstamos eran en realidad “las unidades de inversión en valores de bancos extranjeros”, como el Deutsche Bank, HSBC Securities, etc., los cuales están pasando por su peor año, financieramente, desde 2008.

En esencia, la Reserva Federal está luchando por impedir un aumento en las tasas de interés a corto plazo (los bancos solo prestan a otros bancos a corto plazo, de uno o dos días, a tasas de interés que son 5 veces el límite fijado por la Reserva), lo cual se comenzó a manifestar explosivamente entre el 16 y el 18 de septiembre pasado, como resultado de la enorme demanda por más préstamos de un día para otro para cubrir las masas de deuda especulativa que se vencen o que se tienen que refinanciar, en tanto que los sectores económicos que sustentan esas deudas dejaron de crecer o se están encogiendo.

Lyndon LaRouche mostró lo que significa este fenómeno en su “Triple Curva” de 1995, el diagrama heurístico de una “Función típica de colapso” (ver EIR, 1º de enero de 1996, o el video La triple curva y cómo pronosticar). LaRouche se refiere ahí al crecimiento en escalada de la deuda como “los agregados financieros” y muestra la expansión explosiva en la impresión de dinero (“agregados monetarios”) con el fin de alcanzar a los “agregados financieros”. Si la impresión de dinero —como es el caso con la cuarta ronda de “emisión cuantitativa” en que se encuentra efectivamente la Reserva—- alcanza una aceleración mayor que el ritmo de crecimiento de la deuda, se dan las condiciones para un estallido financiero. Se puede evitar, pero solo con una firme intervención de las autoridades para dividir los llamados “bancos universales” con el principio de la Ley Glass-Steagall, para proteger a la banca comercial. EIR ha mostrado que este punto se alcanzó a principios de la década del 2000, lo cual llevó inevitablemente al crac financiero global del 2007-08 que LaRouche trató de evitar con la legislación apropiada que bloqueó el Congreso de EU.

Si las tasas de interés de corto plazo se le salen de control a la Reserva y siguen aumentando por meses, van a hacer reventar los préstamos apalancados y partes de la deuda bursatilizada de las corporaciones y hasta de los hogares, en grandes olas de incumplimientos. El hecho de que la industria y las manufacturas se hunden de nuevo, empeora las cosas.