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Cómo terminar con la guerra perpetua: ¡paren el golpe del juicio político!

19 de noviembre de 2019
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Presidente Donald J. Trump con la coronel de la Fuerza Aérea de EU, Rebecca J. Sonkiss, a su llegada a la Base Andrews, en Maryland, el jueves 14 de noviembre de 2019, parra abordar el avión presidencial Air Force One hacia Bossier City, La. (Foto oficial de la Casa Blanca por Tia Dufour).

19 de noviembre de 2019 — Ahora que la “Fase 3” de la inquisitoria sobre el juicio político al Presidente Donald Trump se enfoca sobre la política hacia Ucrania, el pueblo estadounidense y sus representantes en el Congreso se enfrentan con una clara alternativa: guerra perpetua o paz. Los representantes electos que rechazaron la guerra y la confrontación entre las superpotencias nucleares, con muy pocas excepciones no están preparados para la prueba. El pueblo estadounidense tendrá que hacer que encaren la realidad, y el Servicio de Alerta diario de EIR (EIR Daily Alert Service) es un medio indispensable para congregarlos pronto para hacerlo.

El gobierno ucraniano que se instaló con el golpe de 2014 (instalado personalmente por la ex funcionaria del Departamento de Estado, Victoria Nuland, por el embajador de Estados Unidos y el vicepresidente Joe Biden) estaba repleto de fascistas y neonazis descarados; de inmediato impuso una movilización bélica contra Rusia y reprimió brutalmente cualquier oposición a esto; y finalmente terminó de arruinar la economía de Ucrania luego del saqueo que hicieron la corrupción y el FMI.

Desde que se lanzó como candidato presidencial, el Presidente Trump no ha querido tener nada que ver con ese gobierno ni sus representantes; pero los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses, junto con los abanderados de la Guerra Fría en el Departamento de Estado y en el Consejo de Seguridad Nacional de EU, insisten en utilizar a Ucrania como la punta de lanza de la OTAN en contra de Rusia, y siguen insistiendo en esto con sus “testigos” que prestan testimonio contra el Presidente Trump en el circo del enjuiciamiento que encabeza el representante demócrata de California, Adam Schiff, presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, en donde se lleva a cabo el circo. Pero el Presidente Trump le dio la bienvenida al nuevo Presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, quien fue electo de manera abrumadora como un personaje ajeno al golpismo y al sistema corrupto instalado con el golpe, y con la promesa de acabar con la guerra de Ucrania contra Rusia. Como le dijo uno de los partidarios más prominentes de Zelensky, al diario New York Times la semana pasada, lo que quieren los impugnadores de Trump es “guerra con Rusia hasta el último ucraniano”.

Esta es la cuestión que tiene enfrente la ciudadanía estadounidense y su Congreso para derrotar la fase ucraniana del golpe del juicio político. Nada más con ver las audiencias que continúan en el Congreso, ¿piensa alguno que en la secuela caótica de un eventual derrocamiento del Presidente Trump, con un gobierno de Pence como sucesor o cualquier otro, con un Congreso desatado, no haría ninguna otra cosa que provocar una guerra con Rusia en Ucrania, con China en el Mar de China Meridional, y regresar de lleno a Siria y a Libia, o lanzarse contra Venezuela o Bolivia?

Tenemos que exigir, incluso mediante los miembros del Congreso, la desclasificación de todos los documentos del Departamento de Estado que tienen que ver con el golpe del 2014 en Ucrania, y las relaciones del Departamento de Estado con los diversos gobiernos de ultraderecha, y su guerra en el “Oriente ruso”, etc.

Como lo señaló recientemente el profesor emérito de la Universidad de Nueva York, experto en estudios sobre Rusia, Stephen F. Cohen, queremos y necesitamos que el Presidente Trump le diga al Presidente Selensky de Ucrania, “tenemos tu respaldo” en la búsqueda de la paz y en la lucha contra la corrupción. Los promotores de una nueva Guerra Fría que quieren enjuiciar a Trump, también quieren sacar a Zelensky del cargo al que fue electo. Esta es la realidad de la Fase III del juicio político. Y los medios informativos dominantes que aplauden la guerra perpetua ahora están lanzando ataques directos contra los contados periodistas que se han atrevido a informar realmente sobre esto desde 2017.

Y por supuesto, detrás de todo están los banqueros de la City de Londres y de Wall Street, que quieren sacar a Trump porque los grandes bancos están al borde de un estallido mayor, y no quieren a un Trump que proponga la Ley Glass-Steagall para intervenirlos.

Quién sabe qué le dijo el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, al Presidente Trump cuando se reunieron en la Casa Blanca el lunes 18, sobre las inyecciones de liquidez que en pánico está otorgando la Reserva desde el 17 de septiembre, a un ritmo de $70 mil a $100 mil millones de dólares diarios, a algunos de esos bancos que obviamente están insolventes.

Pero los banqueros hampones más influyentes y sus amigos en los círculos diplomáticos y de la inteligencia, no quieren a Trump en la Casa Blanca en el momento que estalle la crisis financiera. No saben que haría y eso no les gusta nada.

Esto es lo que hace decisiva la actividad organizativa constante del Comité de Acción Política de LaRouche (LaRouchePAC), y de nuevo, el Servicio de Alerta Diario de EIR para coordinar los “comités de correspondencia”. El programa de Lyndon LaRouche para rescatar la economía y salvar la nación comienza con la reinstitución de la Ley Glass-Steagall para intervenir a los bancos especuladores de Wall Street; luego, negociar con Rusia, China e India para iniciar un nuevo sistema de crédito internacional; y retomar la misión espacial a la Luna y a Marte, y desarrollar la energía nuclear avanzada y de fusión termonuclear.

Esa es la política de paz. El juicio político a Trump es un plan de guerra de la inteligencia británica.