Los bancos centrales actúan como si viniese un crac; el BPI “explica” la crisis de los préstamos interbancarios

11 de diciembre de 2019

11 de diciembre de 2019 — “Los bancos centrales están actuando como si una crisis financiera global estuviese a la vuelta de la esquina”, dice el informe del Bank of America elaborado por el economista del banco Michael Harnett. Los 53 recortes en las tasas de interés que han hecho los bancos centrales del mundo este año, “representa el ritmo más veloz de recortes de los bancos centrales desde la última crisis financiera. Los bancos centrales han inyectado $400 mil millones de dólares en liquidez desde la Navidad pasada, mientras que el conciliador Banco Central Europeo y ahora la Reserva Federal… se preparan para aumentar el balance del bancos central con otros $600 mil millones de dólares en el 2020”. El portal ZeroHedge reseñó el lunes 9 el informe del blog de Harnett.

Por su parte, el Banco de Pagos Internacionales (BPI), el “banco central de los bancos centrales” con sede en Basilea, Suiza, publicó un informe sobre la crisis de liquidez en Wall Street que ha llevado a la Reserva Federal a salir al paso con los préstamos “repo”, el mercado interbancario de un día para otro (ver https://www.bis.org/publ/qtrpdf/r_qt1912v.htm). Es la primera institución financiera global que sale a hablar del tema en público, pero su comentario resultó pura cháchara. El BPI, no obstante, deja pasar una nota que es lo más diciente de toda la cháchara: “El congelamiento de los mercados repo a fines de 2008 fue uno de los aspectos más dañinos de la Gran Crisis Financiera”. Eso le dice al lector cual es la situación en la que se encuentra realmente el sistema financiero.

En cuanto al por qué, el informe del BPI trata de confundir al lector —ya sea ingenuamente o como táctica de distracción— con el cuento de que “hay muchos factores”. Sin embargo, hay dos que destacan.

Primero, la política de tasas de interés cero y negativas, junto con la “emisión cuantitativa”, la “EC” (impresión de dinero inorgánico del banco central para darlo a los bancos insolventes) que ya lleva una década, han acarreado esta situación.

En la jerga bancaria, dice: “La reducción en la actividad del mercado de dinero es un subproducto natural de la expansión del balance del banco central”. Cuando esto se lleva a los extremos en intensidad y en duración en el tiempo, aparece en el sistema bancario privado la falta de liquidez, fuera de los bancos centrales (que pueden crear liquidez con la imprenta, como es el caso de la EC) de manera impredecible pero eventualmente con certeza. Hay cuatro grandes bancos, dice el BPI, que dominan el mercado de préstamos interbancarios, y esos megabancos han cambiado su posición, en vez de mantener reservas en efectivo han comprado y especulan con los certificados de la Tesorería; el mercado de certificados de la Tesorería (bonos del gobierno de EU) ha creado un enorme mercado especulativo, no como activos de ahorro, luego de diez años de “emisión cuantitativa”. Esos cuatro bancos tienen la mitad de todas las tenencias de certificados de Tesorería del sistema bancario. Pero como estos certificados en su transacción tardan de uno a dos días para compensación, no sirven para ofrecer liquidez de un día para otro en el mercado repo.

Todo esto significa que los bancos que antes jugaban el papel de prestamista de emergencia para otros bancos, ya no tienen liquidez para hacerlo. Por eso ha entrado la Reserva Federal a sustituirlos.

Segundo: Los fondos compensatorios y otros fondos especulativos similares que no son bancos, se han metido a una especulación cada vez más frenética con los derivados; esas instituciones han sido usuarios frecuentes del mercado interbancario “repo”.

“En los trimestres precedentes, los actores apalancados (como los fondos compensatorios) aumentaban su demanda de certificados de Tesorería repo para financiar transacciones de arbitraje entre bonos en efectivo y derivados”, dice el informe del BPI. Pero no dice que esto pudiera estar ligado a la corrida reciente y quiebra subsecuente, y retiros de los inversionistas de fondos compensatorios con sede en Londres.

La demanda de inyecciones de liquidez a la Reserva Federal sigue en aumento, y llegan a sumar entre $100 mil a $115 mil millones de dólares diarios, en plazos que van desde un día hasta 42 días.