La deuda argentina está en el límite; negociaciones con los tenedores de bonos de la deuda provincial contra el reloj

24 de enero de 2020

24 de enero de 2020 – Axel Kicillof, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, la más grande y rica del país, había fijado el 22 de enero como fecha límite para que los tenedores de bonos aceptasen su propuesta para posponer hasta el 1º de mayo el pago de $250 millones de dólares en bonos BP21, que se vencen el 26 de enero. Para que la propuesta sea aprobada, los tenedores de al menos el 75% del principal de los bonos, tienen que respaldar el plan.

En vista de que el comité de tenedores de bonos, que tiene sede en Nueva York, declaró que necesitan más tiempo para considerar esta propuesta de “reorganización”, Kicilloff extendió la fecha límite hasta el 31 de enero, y el ministro provincial de Finanzas, Pablo López, indicó que se está llevando a cabo un diálogo “constructivo”, y que “un número significativo” de los bonistas apoyan el plan.

Sin embargo, la situación sigue siendo apremiante. Si no llegan a un acuerdo, y la Provincia de Buenos Aires cae en un incumplimiento, querría decir que 30 días después de la fecha de vencimiento (hay un período de gracia de 30 días antes de que la deuda se declara como morosa) se tendría que declarar un “evento crediticio”, con la consecuente conmoción en el mercado de derivados especulativos y el de permutas de incumplimiento de crédito de esta deuda.

Aunque el Presidente Alberto Fernández ha indicado que busca negociaciones constructivas y respetuosas con los acreedores de Argentina, no ha tenido reparos para señalar la incapacidad del país para pagar la deuda. El martes 21, el Ministro de Economía Martín Guzmán anunció que envió al Congreso el Proyecto de Ley para la Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública cuyo fin es crear el marco jurídico que establece las condiciones para “estructurar y ejecutar las operaciones necesarias para restaurar la sostenibilidad de la deuda pública”. El miércoles 22 dijo, “tenemos una carga de deuda que es insostenible y que hipoteca el futuro de las argentinas y los argentinos”. A los bonistas, Guzmán les pidió “buena fe” y “les pedimos el tiempo necesario para resolver un problema de descalabro macroeconómico que afectó a todo el país….es fundamental que haya un alivio en la carga de deuda que enfrenta el país”. Añadió que hay una estrecha coordinación entre el gobierno nacional y el provincial con respecto a la negociación de la deuda y reiteró que no habrá salvataje de la provincia de Buenos Aires de parte del gobierno federal. Explicó que el gobierno está elaborando un “plan económico integral”, que no permite la imposición de condicionalidades de ningún acreedor. “Este es un programa económico diseñado y ejecutado por nosotros. Lo nuestro es lo nuestro…El programa que acordó el gobierno anterior [de Macri] fue un estrepitoso fracaso”. Advirtió para concluir, que si los acreedores no quieren llegar a un acuerdo, el resultado “será ruinoso para todos”.