La Reserva Federal de EU se une al Banco Central Europeo para justificar los rescates financieros perpetuos

27 de febrero de 2020

26 de febrero de 2020 — Este servicio de noticias informó el pasado 19 de febrero que el Banco Central Europeo (BCE) había justificado su programa de tasas de interés cero y negativas, con la mentira de que la inflación en Europa estaba todavía por debajo de la meta de 2%, un ejercicio de prestidigitación que se consiguió con el simple recurso de excluir los precios de los bienes raíces en el cálculo de la inflación, como si la gente ya no necesitara tener un lugar donde vivir, o no se tuviera que preocupar por el costo de un lujo como ese.

Ahora la Reserva Federal de Estados Unidos se embarcó en una justificación similar para su programa de pánico, de inyectar liquidez de manera incesante a los fondos especulativos, bancos y corporaciones zombies que en realidad están insolventes. La gobernadora de la Reserva Federal, Lael Bainard, dijo un discurso el 21 de febrero en un foro sobre política monetaria, patrocinado por la Universidad de Chicago, en donde ella argumentó que la Reserva Federal no debe dejar de inyectarle fondos a esas firmas insolventes, hasta que no se alcance la meta del 2% de inflación, porque tiene que cubrir las “insuficiencias” del pasado. Más bien, dijo, hay que mantener el pie en el acelerador para rebasar esa meta de 2% hasta que “el promedio” llegue a ser la cantidad esperada de 2%.

Como para darle la razón, la agencia Bloomberg le informa a sus lectores que el promedio de la tasa de inflación desde 2012 ha sdio 1.4% , lo cual supuestamente significa que la Reserva Federal debe seguir imprimiendo más dinero para inyectar liquidez a las entidades insolventes, hasta que la inflación llegue quizás a un 2.6% por otros ocho años. En palabras de Brainard, “el programa quizás se tenga que mantener en acomodación por mucho tiempo”. Luego explicó que su propuesta para mover la meta de inflación representa un “enfoque de inflación flexible promediada”, o quizás de manera más sucinta, “reflación oportunista”.

¿Por qué motivo? Pues porque la Reserva Federal necesita adoptar medidas más agresivas todavía “para contrarrestar futuros reveces económicos”, según explicó Brainard. “La nueva normalidad de hoy, no solo pide un conjunto de herramientas más amplio, sino también una estrategia diferente. Debemos de aclarar por adelantado que vamos a desplegar un conjunto de herramientas más amplio, de manera proactiva, para proporcionar el acomodo cuando los impactos empujen probablemente el programa de tasas a sus límites más bajos”.

¿Qué significa todo eso? Que nos llevan hacia un estallido financiero hiperinflacionario. Como lo recordó la misma agencia Bloomberg, “la Reserva está empeñada en una revisión a fondo de sus programas y de sus prácticas, con el objetivo de encontrar formas para manejar una nueva normalidad de inflación sometida y de bajas tasas de interés. Se espera que la revisión esté terminada a mediados de este año”, o sea, a menos que todo el sistema financiero transatlántico se evapore antes de eso.