La COVID-19 ataca al sector en desarrollo: muertes masivas en Ecuador muestran el futuro, si no se toman medidas de inmediato

6 de abril de 2020

6 de abril de 2020 — Por todo el mundo circulan los videos sobre la devastación que está dejando el coronavirus en la ciudad más grande de Ecuador, Guayaquil. El espectáculo espeluznante de los cuerpos de personas muertas en las calles; los familiares angustiados que le suplican a funcionarios del gobierno que vayan a recoger los cuerpos de sus seres queridos, que tienen días fallecidos en casa; las largas filas de personas enfermas, desoladas sentadas o recostadas afuera de los hospitales desbordados; son un preludio del enorme número de muertes que van a ocurrir en los países en desarrollo, si las naciones de mayor peso no se unen para cambiar el actual sistema económico global, ya.

Ecuador, una nación de unos 17 millones de habitantes, es una nación pobre, sin embargo no es de ninguna manera el país en desarrollo con mayores dificultades. La ciudad costera de Guayaquil, que es el lugar donde se ha registrado más del 70% de los casos de personas infectadas por la COVID-19, es el centro de la élite adinerada y neoliberal del país. También es el lugar donde se concentra el más alto porcentaje de pobreza en el país, en donde un gran número de su población de 3 millones de personas vive en casuchas hechas de láminas de plástico, palos, tal vez láminas de hojalata, en donde viven en familias numerosas.

Su sistema de salud se ha visto desbordado y las agencias funerarias están cerradas, por miedo a la infección. Un joven periodista horrorizado informó que hay muerte en todos lados; Guayaquil se ha convertido en una morgue. Todo mundo a perdido un amigo, un colega o un familiar. Algunas personas han perdido cuatro o cinco miembros de su familia.

Oficialmente, el número de personas muertas por la COVID-19 es de 172 a nivel nacional, pero hasta el Presidente Lenin Moreno reconoce que eso no guarda ninguna relación con la realidad. Fuentes de alto nivel de la policía de Guayaquil le dijeron a periodistas de Página 12, que el número realmente es mínimamente 10 veces mayor que la cifra oficial. No se están haciendo pruebas, y los policías tienen orden de tratar a cualquier cadáver como si estuviera infectado. Además, dado que el coronavirus provoca problemas respiratorios, cuando se reporta la causa de la muerte no se indica “coronavirus” sino “problemas respiratorios”, o cualquier otra causa que en realidad es consecuencia del coronavirus.

El lunes pasado, el gobierno estableció un equipo especial para rescatar a los muertos y enterrarlos de forma apropiada, luego de que hubo reacciones violentas al anuncio de que iban a enterrar los cadáveres en fosas comunes. En un discurso que dirigió a la nación la noche del 1º de abril, el director del equipo especial, Jorge Wated, dijo que las autoridades médicas calculan que, en los próximos meses, habrán alrededor de 2,500 a 3,000 muertes en la provincia de Guayas, de la cual Guayaquil es la capital.

Ecuador tiene el número más alto de casos per-cápita en Suramérica. Los epidemiólogos hacen hincapié en la enorme cantidad de inmigrantes ecuatorianos que están regresando al país para visitar a sus familiares, como un factor importante en la propagación de la epidemia, y señalan en particular al hecho de que más 420,000 de estos inmigrantes viven en España.

El gran éxodo de ecuatorianos a España y a otros países, ocurrió en el 2000, cuando el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los banqueros internacionales, con el respaldo de la secretaria de Estado de Estados Unidos, Madeleine Albright, llevaron a Ecuador a la bancarrota, y luego lo forzaron a dolarizar su economía, es decir, entregaron la soberanía sobre su moneda y el derecho a emitir crédito, y lo sustituyeron con el dólar.

Lyndon LaRouche advirtió en ese momento que la dolarización "es genocidio". “La dolarización en Ecuador, fue calculada. Fue intencional. Fue el intento de destruir a una nación", afirmó en enero del 2000. Cuando habló como precandidato para Presidente, LaRouche recalcó que la solución era el programa que él propuso en su famoso documento de 1982 titulado, Operación Juárez. “Si yo fuera Presidente de Estados Unidos, actuaría de inmediato…. La función de Estados Unidos, es la de proteger a los Estados independientes de las Américas de ese tipo de codicia de las potencias internacionales".

https://larouchepub.com/lar/2000/2705_ecuador.html