Guerra contra Xi Jinping y Trump inspirada por los británicos

7 de abril de 2020

7 de abril de 2020 – Un artículo desmesurado en el diario británico Mail on Sunday tiene la virtud de mostrar la fuente, quizás la fuente principal, de todos los arrebatos en contra de China que se ven a diario en los medios masivos de Estados Unidos y del mundo entero. Se trata de la Sociedad Henry Jackson, una organización registrada en Gran Bretaña que navega como una institución “sin fines de lucro”, creada por todos los neoconservadores que han promovido y ejecutado las guerras sinfín de cambio de régimen en los últimos 30 años.

“China nos debe £351 mil millones de libras esterlinas; Gran Bretaña debería demandar a Pekín en las cortes internacionales por una compensación por el coronavirus, señala un importante estudio, en tanto que 15 dirigentes de los Tories piden ‘reiniciar’ las relaciones del Reino Unido con el país’ ”, dice el encabezado del artículo, Este “importante estudio” es de la Sociedad Henry Jackson (HJS, por sus siglas en inglés) que se jacta de que tiene penetrado extensamente, tanto al Departamento de Estado de Mike Pompeo como al Pentágono.

Este estudio de la HJS, que se dio a conocer el domingo 5 de abril, solo agrega a sus diatribas rutinarias la demanda a China; suman el total de lo que los países del sector avanzado contemplan gastar en la lucha contra la pandemia del coronavirus (que según ellos va de £3.2 billones a $4 billones de libras esterlinas) y dicen que China les debe esa suma; las £351 mil millones de libras es solo la parte que le toca al Reino Unido en esta pretendida maniobra de guerra judicial.

Entre los nombres en la lista de “miembros principales” de la HJS se cuenta al ex jefe del MI6, sir Richard Dearlove, el iniciador del “Rusiagate” y autor del mentado “expediente marrullero” que utilizó Tony Blair para hacer que George W. Bush invadiera Iraq. Los “patrocinadores” estadounidenses del HJS son todos los halcones trogloditas orates de la década de 1990: Richard Perle, William Kristol (uno de los antitrumpistas más destacados por el tema de Rusia y China), Frank Gaffney, y el es director de la CIA James Woolsey.

El informe de marras alega que China estaba obligada por los tratados internacionales a decirle al mundo que había un nuevo virus transmitido por animales, desde diciembre de 2019, cuando la dirigencia nacional de Pekín no sabía exactamente lo que sucedía. De hecho, el gobierno de Xi Jinping despidió a principios de enero a los funcionarios de la provincia de Hubei y a los funcionarios de la ciudad de Wuhan, a fin de acabar con la obstrucción burocrática que hacían algunos de ellos y para establecer una transparencia absoluta sobre la enfermedad. El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EU, ha atestiguado sobre este logro de transparencia. El profesor Michael Osterholm, del Centro de Investigación de Enfermedades Infecciosas (CIDRAP), dijo el 2 de abril que su equipo de la Universidad de Minnesota tenía suficiente información de fuentes abiertas para saber desde la primera semana de enero, lo que sucedía en Wuhan.

Una amenaza demente similar apareció el lunes 6 de abril en el diario New York Post, en un artículo donde se alega que China “arrinconó el mercado” de suministros médicos en enero y febrero cuando importó grandes volúmenes y obligó a la división de China de la Corporación 3M a que vendiera toda su producción a China. Este artículo alega que el Presidente Donald Trump está contemplando demandar a China por este asunto, pero las únicas fuentes que cita el diario son: Steven Bannon, el conocido fanático contra China, quien califica la pandemia como un “Chernobyl biológico”; el otro que cita es Michael Wessell, de la organización también dedicada a atacar a China, “Comisión de Revisión Económica y de Seguridad Estados Unidos-China”; y Christian Whiton, a quien identifican como “un ex asesor comercial y diplomático de los gobiernos de George W. Bush y de Trump”. Muy al final del artículo, incluyen una declaración oficial de 3M, en la cual se distancia del contenido del artículo y destaca que está por exportar 9 millones de mascarillas N95 desde China a Estados Unidos ahora mismo.

La mancuerna de estos neoconservadores son los neoliberales que también vienen difundiendo las calumnias contra China (y Rusia) y agregan a Trump entre sus blancos de ataque por su inclinación a buscar una relación amistosa con estos países. El domingo 5 de abril, el diario Washington Post (que se supone es una publicación “insignia” nacional) publicó un artículo de 14 páginas en que el tema principal es hacer responsable al Presidente Trump mismo por la propagación de la enfermedad en Estados Unidos, y por todos los muertos que han ocurrido. Muchos periodistas de la misma tendencia, presentes todos los días en los informes diarios del Grupo Especial de la Casa Blanca sobre el coronavirus, han estado difundiendo la misma línea regularmente.