Los británicos promueven la línea de que las medidas de salud pública contra el Covid-19 son “autoritarias”. El Salvador en el blanco

24 de abril de 2020

24 de abril de 2020 – La portada de la versión para Asia y Europa del semanario británico The Economist fechado el 25 de abril, exhibe un oficial del Ejército de Liberación Popular chino, con mascarilla y lentes obscuros, el dedo apuntando amenazador al lector. El titular de la revista dice: “Una pandemia para aferrarse al poder; los autócratas ven la oportunidad en el desastre”. .

China y en particular el Presidente Xi Jinping son los objetivos principales de esta acometida, pero también se incluye a otras naciones en lista del imperio británico: Hungría, India, Rusia, Tailandia, Camboya, Togo y también El Salvador.

“Los aferrados al poder en todos los continentes están aprovechando la Covid-19 para atrincherarse”. ¿Cómo? Prohibiendo las protestas de las masas en medio de la pandemia; “averiguando quién está infectado, seguir la pista a sus contactos y ponerlos en cuarentena… más invasión de la privacidad de la que aceptaría la gente en tiempos normales”, y quién sabe cuántos activistas de los derechos humanos y periodistas han sido arrestados ¡mientras que el “autócrata” se roba la ayuda que reciben!

De esta manera fomentan estos voceros del imperio británico las protestas de los “libertarios” y cabezas rapadas en Estados Unidos, porque no los dejan salir a infectar a más gente!

En Iberoamérica, el que resultó seleccionado para derrocarlo por “autócrata” que quiere imponer la salubridad, es el Presidente de El Salvador, Nayib Bukele. Los banqueros del mentado Diálogo Interamericano organizaron un video foro en contra de Bukele por “violar la democracia” con su imposición estricta de la cuarentena entre la población, lo cual no puede entenderse más que como una advertencia para los demás gobiernos que quieran hacer algo similar para tratar de “aferrarse al poder” durante la pandemia.

Los tres “expertos” que reunió el “Diálogo” salieron del establo de George Soros: el director ejecutivo para las Américas del Human Rights Watch, José Miguel Vivanco; Leonor Arteaga, de la Fundación Debido Proceso de la Ley, financiada por Soros; y Carlos Dada, fundador de la organización El Faro, promovida por Soros. Todos estos exigieron que un gobierno de las Américas, tan solo uno, pida ante la Organización de Estados Americanos que se invoque la Carta Democrática en contra de El Salvador. Entre las imputaciones que le hicieron a Bukele que merecen su derrocamiento, fue el haber ordenado que se construya un hospital nuevo, que obviamente fue solo para ganar prestigio para sus ansias de poder.

Pero toda esta jauría tiene un problema. El Presidente Bukele es sumamente popular en El Salvador (como lo reconocieron los oradores) e incluso es uno de los mandatarios más populares en el continente. Su discurso ante los empresarios adinerados de El Salvador, donde les recordó que la vida tiene prioridad sobre el dinero, y que tienen que ayudar a pagar el costo del plan del gobierno para ayudar a los pobres que han perdido su ingreso en la cuarentena, ha circulado por toda Iberoamérica en las redes sociales.