La Comisión Senatorial Republicana plantea un plan perfecto para que Trump pierda las elecciones

28 de abril de 2020

28 de abril de 2020 — Los cabeza de ñame de la Comisión Nacional Senatorial Republicana publicaron un plan que es la vía segura hacia la derrota electoral de Trump en 2020. La estrategia electoral que proponen a sus colegas es muy simple: ¡Atacar a China! El memorando de 57 páginas que publicó la Comisión les da a los candidatos republicanos instrucciones de que NO defiendan al Presidente Trump, excepto por su prohibición de viajes desde China, y que ataquen más el “encubrimiento” de China sobre el coronavirus, que supuestamente ocasionó las muertes de miles de estadounidenses. Más específicamente, para que no les acusen de racismo, proponen que el ataque se dirija contra el Partido Comunista Chino, y NO al pueblo chino ni a los chino-americanos. O sea, quieren utilizar la carta racista, pero que no los acusen de racistas.

Ahora bien, esa estrategia descabellada y demencial le va a caer muy bien sin duda a la manada de palurdos y trogloditas que ocupan escaños en el Capitolio estadounidense. Pero no le va a caer nada bien al pueblo de Estados Unidos. Algunos miembros de la Junta Republicana del Senado se han ganado su puesto en base a las preferencias raciales de sus bases. Pero en esencia, Trump no. Y si salen con esta estrategia de toros y gallos, quiere decir sin duda que están más ansiosos de salvar sus cuellos que el del Presidente.

Aunque algunos de estos derechistas pedestres se subieron al tren de Trump en la campaña, con la esperanza de llevarlo a la “dirección correcta”, su capacidad de ganarse a los votantes en 2016 se basó más que nada en la propuesta presidencial de cambiar el status quo, de poner a alguien que no fuera parte del estatus político, y para reconstruir la economía estadounidense y salir de las guerras sinfín en el Medio Oriente y otros lugares, y de buscar un arreglo con Rusia y China. Con la campaña del Rusiagate que le han venido martillando desde el inicio de su gestión hasta llevarlo al juicio político de los demócratas, Trump ha tratado no obstante de hacer lo que había prometido con Rusia y China. Si ahora cede a esta demente campaña contra China, no solo perderá la confianza que ha forjado hasta ahora con los Presidentes de China y Rusia, sino que perderá ese margen de votantes hartos de las guerras perpetuas que le dieron la victoria.

Una fuente cercana de EIR en Corea del Sur informó que sus amigos coreano-americanos en Estados Unidos se quejan de que recientemente los tratan con suspicacia y hasta con hostilidad abiertamente, ya que en Estados Unidos no distinguen entre chinos o coreanos, en tanto que la histeria contra China está fomentando un racismo en ciertas capas de la población estadounidense hacia “el peligro amarillo”, y está despertando el espíritu racista de las leyes de exclusión hacia los chinos que prevaleció de 1882 hasta 1943.