Manaos en la región del Amazonas brasileño, arrasada por COVID-19

28 de abril de 2020

24 de abril de 2020 —La mortífera pandemia del coronavirus ya comenzó a golpear fuerte a las naciones más pobres del llamado Tercer Mundo, las naciones menos desarrolladas que tienen menos capacidad para hacer frente a esta crisis que Estados Unidos y los países de Europa, que ya se encuentran en bastantes malas condiciones.

Manaos es una ciudad en expansión, empobrecida y con 2 millones de personas a orillas del Río Negro (afluente del Amazonas) en Brasil, casi en el centro de la parte superior del continente Suramericano, y se le conoce a menudo como “la puerta de entrada” a toda la región del Amazonas. Hoy esta ciudad se está viendo devastada por una ola creciente de casos de COVID-19, a la que la infraestructura de salud de la ciudad es incapaz de hacer frente. De acuerdo a numerosos informes de los medios de comunicación internacionales, los cuerpos de las personas fallecidas los están guardando en camiones cavas refrigerados afuera de los hospitales que están desbordados; los médicos no pueden ocuparse de todos los casos dado el aumento exponencial de ellos, y tienen casi ningún equipo de protección; y en los cementerios, se excavan tumbas comunes con palas mecánicas.

“Es una escena como sacada de una película de horror. Ya no estamos en estado de emergencia sino más bien de absoluta calamidad”, le dijo por teléfono Virgilio Neto, alcalde de Manaos a la agencia de prensa AFP. “Hay personas que fallecen en sus casas, algunos quizás porque no recibieron atención médica” dijo Neto.

“Se espera que la pandemia alcance un máximo aquí a comienzos de mayo, pero el 90 por ciento de las camas de cuidado intensivo con que cuenta la ciudad, ya están ocupadas”, reporta la AFP.

El Presidente de Brasil, Jair Bolsonario, ha ganado notoriedad mundial por referirse en repetidas ocasiones al COVID-19 como una “gripecita”, y ha exigido a los gobernadores de los estados que no tomen medidas sociales para limitar la propagación.