El derrumbe económico no tendrá una recuperación fácil ni rápida

2 de may de 2020

1 de mayo de 2020 – En el primer trimestre de este año, ya varias economías de mayor peso en el mundo venían cayendo a profundidades deprimentes, antes de que azotara con fuerza la pandemia mundial. Ahora la drástica caída en la actividad económica que se registra en todo el mundo comenzando el segundo trimestre, no se va a recuperar simplemente con un regreso a la “normalidad”. Para dar marcha atrás a la depresión económica mundial, será necesario un nuevo sistema crediticio para reiniciar la producción orientada a la prioridad de que “la gente es primero”.

Del 4.8% que cayó el PIB real en Estados unidos durante el primer trimestre –-a pesar del considerable aumento en el gasto público en marzo— el factor más importante, por mucho, fue la reducción en el consumo personal que se redujo en un 5.26% (el gasto de los hogares se redujo en 7.6%) y con grandes recortes en el ingreso personal de la población trabajadora. La inversión fija cayó en 0.43% del PIB (la inversión empresarial en general cayó en 8.6%). Se ha perdido una buena cantidad de la capacidad de compra, o sea la demanda económica, y no se ha recuperado. Consideren que un hogar mediano en Estados Unidos, dos meses de ingreso perdido suman unos $10,000 dólares. De eso, las leyes de “alivio” que ha sacado el Congreso y el gobierno de Trump, llegan a aportar entre $5,000 y $6,000 dólares, y la diferencia son facturas y deudas sin pagar. En mayo hay la perspectiva de un ingreso de alrededor de $4,000 dólares en beneficios de desempleo, lo cual disminuye las pérdidas del ingreso, pero no cubre el déficit ni recupera lo ya perdido, lo cual quedará en el mejor de los casos si las pérdidas no aumentan en los próximos meses, porque lo único cierto es que no se van a recuperar.

En Europa, el PIB cayó 3.8% en el primer trimestre en promedio; algunos cayeron mucho más, como Francia (-5.8%) y España (-5.2%). El gobierno alemán declaró su ingenua esperanza de que el PIB caería en -6.2% en todo el año 2020. Pero igual que en Estados Unidos y otras partes, el consumo personal y de los hogares empezó a caer drásticamente en marzo, y en los países europeos no les están recuperando ni siquiera la parte que reciben los ciudadanos de Estados Unidos. Obviamente en el sector en desarrollo, en Iberoamérica, Asia y África, la situación es mucho más precaria.

En China, el índice de los gerentes de compras manufactureras (PMI, por sus siglas en inglés) para el mes de abril, que se publicó el jueves, muestra una ligera expansión en 50.1 (arribe de 50 es crecimiento, debajo de 50 es disminución); pero es menor al índice de marzo (52.1), y estos dos meses no le hacen mella a la enorme contracción que se registró en la encuesta de febrero (35.7). Así que el sector industrial en China parece que se estabiliza pero en un nivel inferior al anterior, en particular con mucha menos demanda para sus manufacturas de exportación. El consumo de carbón para producir electricidad es igual al del mismo período de 2019, aunque cayó realmente en las dos últimas semanas.

En Estados Unidos, el deterioro no empezó con el coronavirus. Un informe sorprendente del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, sobre “Dinámica del empleo” en el tercer trimestre de 2019, muestra que ya entonces no hubieron nuevos empleos en absoluto en el sector privado. Este nuevo informe, que se acaba de publicar apenas ahora, dice: “Las industrias que producen bienes experimentaron una disminución neta en el empleo de 81,000 empleos en el tercer trimestre de 2019. De las industrias que producen bienes, las manufacturas experimentaron una disminución neta de 67,000 empleos; el sector minero y de recursos naturales disminuyó en 13,000 empleos; y el sector de la construcción arrojó una pérdida neta de 1,000 empleos”. Luego, en septiembre, el mercado de préstamos interbancarios cayó en una crisis que llevó a la Reserva Federal a entrar al rescate para salvar a los bancos insolventes.