Pompeo, desatado contra China; chilla, "¡Vamos a hacer que paguen!"

2 de may de 2020

1 de mayo de 2020 — Con el telón de fondo del coro cada vez más ruidoso de los ideólogos republicanos que atacan a China, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, está metido de lleno en una campaña para garantizar que el Presidente Trump no pueda hacer posible su intención de colaborar con China para solucionar los problemas más apremiantes que enfrenta la humanidad. Esto es parte integral del golpe de estado que la inteligencia británica sigue impulsando en contra del Presidente de Estados Unidos.

En una entrevista con la cadena de TV Fox News el miércoles 29 y luego en el informe diario a la prensa del Departamento de Estado, Pompeo despotricó en contra de los "peligrosos" laboratorios chinos, y de la necesidad de "llegar al fondo" de cómo es que comenzó el coronavirus en Wuhan; atacó al Partido Comunista Chino (PCC) por "esconder y enturbiar" la verdad. Y exigió que se le de acceso a Estados Unidos a los laboratorios de Wuhan.

"Todavía no hemos tenido acceso, al mundo no se le ha dado acceso al IVW (Instituto de Virología de Wuhan). No sabemos con precisión en de dónde se originó este virus… hay muchos laboratorios que siguen haciendo este trabajo, pensamos, sobre agentes patógenos contagiosos dentro de China hoy y no sabemos si están operando con un nivel de seguridad como para evitar que esto suceda de nuevo... China sabe que el brote del virus se originó en ese país, y está echando mano de la clásica desinformación comunista para cambiar el foco de atención. Todavía estoy preocupado porque el Partido Comunista Chino no nos está informando sobre todo lo que está ocurriendo en todos los laboratorios". Recuerden, declaró echando el pecho hacia enfrente, "esta no es la primera vez que un virus sale de China".

Pompeo dijo que se sentía "esperanzado" porque Australia había pedido que se hiciera una “investigación independiente” sobre los orígenes del coronavirus; cosa que China rechazó, diciendo que la propuesta de Australia estaba “motivada políticamente”, y es resultado de presiones desde el exterior, es decir, de Estados Unidos.

En el colmo de su arrogancia y su racismo, Pompeo proclamó que si los científicos y doctores chinos pudieron trabajar en Estados Unidos, en "libertad y democracia", podrían alcanzar maravillas, puesto que tendrían la libertad de opinar y cuestionar. Luego agregó que no es en la China autoritaria o en regímenes similares en donde se van a hacer los avances científicos, sino solamente en la grandes democracias. (La realidad es que los doctores y científicos chinos que trabajaban en Estados Unidos, tanto en investigación como en práctica médica, han sido expulsados del país desde hace dos años, con la campaña racista del FBI y del Departamento de Estado y de Defensa, que han amenazado a las universidades que los acogen con retirarles el subsidio; cosa que han hecho a las universidades que se han negado al chantaje).

Mientras tanto, advirtió Pompeo, el PCC "sigue planteando una amenaza para el mundo... Ahora tiene la responsabilidad de decirle al mundo como fue que esta pandemia salió de China y se propagó a todo el mundo, causando tal devastación económica global".