López Obrador exige respuestas por la operación “Rápido y furioso” de Obama con la que armaron al narcotráfico

14 de may de 2020

14 de mayo de 2020 – A solicitud del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, transmitió una nota diplomática el 11 de mayo a la embajada de Estados Unidos en México, con el fin de solicitar “toda la información disponible con relación a la operación ‘Rápido y furioso’ ”.

Con el auspicio de la operación “Rápido y furioso”, señala la nota diplomática, se introdujeron a México más de 2,000 armas de alto calibre desde Estados Unidos entre 2009 y 2011 (o sea, durante el gobierno de Obama) con la connivencia de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF, por sus siglas en inglés), con el pretexto de darles seguimiento para rastrear su paradero y clausurar el tráfico de armas para los carteles del narcotráfico.

Ese rastreo nunca se realizó, y las armas terminaron particularmente con el cartel de Sinaloa; apenas una cuarta parte de ese lote de armas se ha recuperado para fines de 2011; otras fueron encontradas en sitios donde ocurrieron masacres y enfrentamientos en México en los años posteriores; y la mayoría de esas armas no se han reportado hasta hoy.

Mexicanos y estadounidenses han sido asesinados con esas armas y el tráfico de armas a través de la frontera solo ha aumentado, señala la nota de Ebrard. El despacho del Procurador General de México solicitó a la ATF información sobre la operación en 2019, y de nuevo en febrero de 2020, pero no se ha aclarado todavía la operación de tráfico de armas.

La nueva solicitud que se presentó el lunes 11, especifica que, si el gobierno de Estados Unidos llevó a cabo ese plan de tráfico de armas sin el conocimiento de las autoridades mexicanas del momento, fue una violación de la soberanía de México. Pero, si como lo declaró el entonces Fiscal General del gobierno de Obama, Eric Holder, el gobierno del entonces Presidente de México, Felipe Calderón, supo de ella y participó en la operación, eso constituiría una “grave violación” de la Constitución mexicana. El gobierno mexicano espera la información necesaria.

El Presidente López Obrador se refirió a este escándalo sin resolver aún, del tráfico de armas “Rápido y furioso” en tres conferencias de prensa los días 7, 8 y 11 de mayo. Primero se refirió al asunto en respuesta a preguntas sobre el ex Secretario de Seguridad del gobierno de Calderón, Genaro García Luna, quien se encuentra bajo arresto en Estados Unidos en espera del juicio acusado de haber cobrado varios millones de dólares al cartel de Sinaloa cuando ejercía su cargo en el gobierno de Calderón.

López Obrador anunció que se enviaría la nota diplomática al gobierno de Estados Unidos. “Queremos un reporte sobre eset caso, que nos informe el Departamento de Justicia”, dijo.

“Esta es cuestión grave, tanto por la pérdida de vidas humanas como por la flagrante violación a nuestra soberanía… Nunca más puede un gobierno extranjero intervenir y violar nuestro territorio, violar nuestra soberanía. Personal armado no puede entrar, según nuestra Constitución; no pueden invadirnos”, dijo el Presidente López. “Tenemos que ver esto no solo en consideración de lo sucedido… Esto se tiene que ventilar para que no se pueda llevar a cabo nunca más una acción de este tipo”, agregó. Muchos observadores señalan que este comentario tiene peso para la actualidad también.

“Que el gobierno de Estados Unidos diga si hubo cooperación [del gobierno de Calderón]; o si no hubo cooperación… es hora de que el gobierno de Estados Unidos ofrezca una disculpa. Fue otro Presidente [o sea, Obama], pero al fin y al cabo, es el gobierno de Estados Unidos el que tiene que explicar esta situación, como nosotros hubiésemos tenido que hacer si hubiéramos hecho algo similar en Estados Unidos”, señaló López Obrador.