Argentina da más tiempo a los tenedores de bonos para considerar su oferta de restructuración; insiste en que la "sostenibilidad" es esencial

14 de may de 2020

14 de mayo de 2020 — El ministro de Finanzas de Argentina, Martín Guzmán, anunció el lunes 11 que va a extender hasta el 22 de mayo el plazo en el que los tenedores de bonos privados deben responder a la propuesta de restructuración de la deuda de $67 mil millones de dólares que hizo el gobierno de Alberto Fernández, que incluye una reducción del 62% al pago de intereses, una reducción del 5.4% del principal de la deuda, y una moratoria de tres años a todo pago de la deuda. El 22 de mayo también es la fecha tope del período de gracia de 30 días que se le dio al gobierno cuando, el 22 de abril, no hizo el pago de $500 millones de dólares en bonos. Si de nuevo no puede hacer el pago o no puede llegar a un acuerdo con los tenedores de bonos en esa fecha, entonces se le declarará en incumplimiento.

Al mismo tiempo, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, la provincia que tiene la mayor población a nivel nacional, extendió el plazo hasta el 26 de mayo; para entonces los tenedores de bonos deben aceptar sus propuestas para reestructurar la deuda de $7 mil millones de dólares, con un recorte de 55% a los intereses, una reducción de 7% al principal de la deuda y un período de gracias de tres años.

El ministro de Finanzas, Martín Guzmán, dijo que el gobierno está dispuesto a escuchar cualquier contraoferta que hagan los tenedores de bonos que sea coherente con el plan de mantener la “sostenibilidad” de la deuda. Eso quiere decir nada de austeridad ni de otras condicionalidades

Tres grupos distintos de tenedores de bonos rechazaron conjuntamente la oferta inicial que hizo el gobierno el 16 de abril, y se espera que el 14 de mayo hagan una contraoferta. Según el diario Ámbito Financiero, es posible que incluyan una propuesta para eliminar el recorte del 5.4% al principal, y reducir el período de gracia a dos años, lo cual el gobierno no puede aceptar. Ya rechazó una contrapropuesta formulada por el fondo de inversión BlackRock, que calificó como algo completamente “irreal” e “incompatible” con el marco macroeconómico demarcado por los funcionarios gubernamentales.

El Presidente Alberto Fernández dijo que él no quiere caer en incumplimiento, pero también advirtió que “si lo que los tenedores de bonos buscan es doblegarme, a expensas del sufrimiento de millones de argentinos, eso no lo van a lograr”, le dijo Fernández a la agencia de noticias argentina Télam.

Su propuesta de restructuración tiene un amplio apoyo en todo el espectro político en Argentina, entre los gobernadores, los alcaldes, los legisladores y entre algunos grupos empresariales, quienes están de acuerdo en que si Argentina no puede crecer económicamente no va a tener medios para pagar nada. Como lo señaló Télam el martes 12, esto evoca la famosa frase del finado Presidente Néstor Kirchner, en el 2005, “los muertos no pagan”. Y como le dijo a Télam el economista Hernán Letcher, esto está sucediendo en el mundo del coronavirus, en el que se espera que de 40 a 50 países fácilmente se declaren en incumplimiento. Fernández lo describió como un mundo que está patas arriba.