La Reserva Federal le echa más al barril de Wall Street; nada para los ciudadanos de la calle

16 de may de 2020

16 de mayo de 2020 — El balance financiero de activos y pasivos de la Reserva Federal que publicó el 14 de mayo, muestra que sus activos están a un pelito de los $7 billones de dólares, $6.983 billones más precisamente; hace dos meses estaban en $4.3 billones, es decir, un aumento espectacular de 63% en dos meses. Ese aumento obedece a su programa de salvataje de los bancos y fondos especulativos de Wall Street, mediante el cual la Reserva Federal imprime dinero y con eso le compra a los bancos y fondos sus “activos” devaluados, o más que devaluados, porque en el crac bursátil de hace un par de meses, esos papeles se fueron al fondo de la basura. Ahora esos papeles, comprados con dinero inorgánico a las firmas financieras de Wall Street y de Europa, se han convertido en los “activos” de la Reserva Federal.

Esa impresión inorgánica de dólares es lo que le llaman “emisión cuantitativa” (EC, o “QE” por sus siglas en inglés). El ritmo de impresión de EC para el salvataje de los bancos de Wall Street, Londres, Frankfort y Tokio, principalmente, está en $1.3 billones de dólares al mes, un monto nunca antes visto en la historia de los salvatajes financieros que haya cometido ningún banco central. Esta semana que termina hoy, según el mismo informe, la Reserva agregó otros $90,000 millones de dólares en EC para sus diversos cajones en donde guarda sus “activos”.

La Reserva Federal de Estados Unidos en este momento, está jugando un papel central para el salvataje de todo el sistema financiero transatlántico con sede en la City de Londres. Su mecanismo de líneas de canje de divisas con los bancos centrales, que en esencia son préstamos a plazo extendido, se elevó en unos $450,000 millones de dólares según el informe del 14 de mayo. Las líneas de canje de divisas más grandes han sido, por mucho, con el Banco de Japón (unos $220,000 millones) y con el Banco Central Europeo ($143,700 millones). Estos dos bancos centrales, al igual que los otros 17 bancos centrales que reciben los dólares impresos por la Reserva a cambio de sus divisas locales, utilizan esos fondos en dólares para los mismos fines que utiliza la Reserva Federal su EC: comprar “activos” de todo tipo sin valor alguno en el mercado bursátil, y compensar cualquier transacción que se tiene que pagar en dólares, para rescatar a sus sistemas bancarios insolventes.

Pero en cuanto a ayudar al “ciudadano de la calle”, como lo había prometido la Reserva Federal cuando inició su primer paquete de salvataje con la anuencia del Departamento del Tesoro y del Congreso de Estados Unidos, todavía no ha empezado. Hasta la fecha, no ha comprado ni un solo bono municipal ni de los estados, como se suponía que lo haría. En este momento eso sería de ayuda a los municipios que necesitan aumentar su capacidad hospitalaria y demás infraestructura de salubridad.

Incluso el programa del Departamento del Tesoro y de la Reserva Federal para financiar los préstamos de Protección a la Nómina salarial tiene grandes problemas desde su planificación. Esos préstamos (a las pequeñas y medianas empresas que soliciten préstamos para proteger a su nómina salarial mientras estén cerrados) se tienen que hacer a través de bancos privados, ante los cuales las pequeñas y medianas empresas presentarían una solicitud, y en cuyo procedimiento la Administración para la Pequeña Empresa (entidad del gobierno) actuaría como regulador, el Departamento del Tesoro sería el garante de los préstamos, y la Reserva Federal compraría esos préstamos a los bancos. Todo ese proceso ha terminado siendo de lo más engorroso y selectivo (bancos que solo prestan a sus clientes permanentes o incluso solo a empresas asociadas) y el ritmo tan lento ha resultado en el aumento del desempleo en ese tipo de empresas. En Alemania o en Canadá, son los bancos de desarrollo del gobierno los que se encargan de hacer esos préstamos directamente, de manera más expedita y volúmenes mucho mayores, con lo cual se ha reducido el desempleo.